El trágico accidente vial que le quitó la vida a una familia el pasado domingo, en la avenida Universidad, cerca del Círculo Militar, al norte de Maracaibo, dio un giro en las últimas horas.
La presencia de la presunta cédula de identidad laminada del posible conductor, encontrada dentro de la camioneta Toyota Runner, disparó las alarmas dentro de las pesquisas del caso.
Esa mañana, Ángel Alberto Acosta, María Carolina Ramírez y Santiago Manuel Acosta Ramírez, viajaban en una motocicleta que fue embestida por la 4Runner, color plomo, placa AA744EJ, año 2006.
En el lugar en medio de la confusión y la terrible escena de los cuerpos tendidos en el pavimento, desapareció el conductor de la camioneta y hasta el momento no dan con el paradero del mismo, ni se sabe su identificación.
Pero no solo los curiosos que circulaban por esta vía, intentaban socorrer a la familia, un funcionario del Cuerpo de Policía Bolivariano del estado Zulia (CPBEZ), se acercó a la zona de la dantesca escena, tenía precisado al chofer de la Toyota Runner, pero en cuestión de segundos, se acercó otro vehículo que seguía al causante del siniestro, y el conductor despoja de su cuello tremenda cadena de oro, la entrega en sus manos al efectivo policial, este no duda en recibirla aprovechando que el resto de personas atendían a los heridos y posteriormente fallecidos, y desaparecer el causante de este caso de la escena.
Este funcionario por una cadena de oro, olvidando sus principios y el respeto a la vida, dejó en libertad al causante de la perdida de tres vidas inocentes, que circulaban por esta transitada vía, un domingo donde la ciudad apenas despertaba.
Se mantiene activa la búsqueda del culpable, mientras que se ordenó interrogar a los funcionarios de guardia que ese día, reportaron el lamentable hecho.
NAM/José Andara
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