sábado 6 de junio de 2026

Pingüinos han convertido un campo de minas en su propio hábitat en la bahía Yorke, Puerto Argentino

Una playa de arena blanca flanqueada por dunas y salpicada con pequeños matorrales de bayas rojas. De primeras apetece darse un baño, pero tres elementos te disuaden: 1) las bajas temperaturas, 2) los carteles que dicen “PELIGRO MINAS” y 3) los pingüinos. La playa está plagada de pingüinos.

 Nos situamos en la bahía Yorke, a las afueras de Puerto Argentino, capital de las islas Malvinas. Desde lejos se oye el graznar de miles de pingüinos patagónicos que compiten con el rumor del océano. También hay grupos de pingüinos juanito, más grandes y conocidos por los locales como “gentú” (de ahí viene el nombre de Gentoo, la famosa distribución de GNU/Linux).

Los pingüinos viven y se reproducen con toda la protección que les proporciona estar asentados sobre un campo de minas. Como cuenta Matthew Teller en BBC Mundo, la arena de esta playa esconde cientos de minas antipersonales y otros explosivos que fueron utilizados durante la Guerra de las Malvinas, entre el 2 de abril y el 14 de julio de 1982. Como los pingüinos son livianos, las minas no explotan. Y como las personas no se acercan a las minas, los pingüinos se multiplican con tranquilidad.

NV1/UNIVISIÓN