Si con la velocidad que responden los dirigentes oficialistas a las personalidades más influyentes en las redes sociales resolvieran los problemas que tienen hundido al país, seguramente más de tres millones de venezolanos no estuvieran pasando hambre.
Y es que es una situación de burla y falta de oficio, pues en vez de cumplir con sus verdaderas funciones como alcalde de uno de los municipios más importantes de la ciudad capital, Jorge Rodríguez tiene como pasatiempo responderle a las críticas de los temas musicales con los que el gobierno Nacional hace campaña.
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