jueves 4 de junio de 2026

¿POR QUÉ PASA ÉSTO? “Frida” revive recuerdo de “Monchito”, el niño del 85 que nunca existió

Esta tarde, Enrique Sarmiento Beltrán, subsecretario de la Marina, informó que no existe una niña llamada «Frida Sofía» enterrada entre los
escombros del derrumbe del colegio Enrique Rébsamen, versión que circuló desde esta misma dependiencia.
El caso de “Frida Sofía” revivió el recuerdo de “Monchito”, un menor que supuestamente quedó bajo los escombros de una vecindad luego
del sismo del 19 de septiembre de 1985.
El caso tomó cobertura hasta el 4 de octubre de 1985 cuando los equipos de rescate, santeros, cantantes, voluntarios, Plácido Domingo
incluso los hijos del entonces presidente de México, Miguel de la Madrid, acudieron al lugar para rescatar al menor.
El niño Luis Ramón «Monchito» y su abuelo quedaron sepultados en las ruinas de una vecindad en el barrio capitalino de La Merced a causa
del poderoso sismo de magnitud 8,1 que sacudió el país la mañana del 19 de septiembre de 1985.
Luis Ramón “Monchito” supuestamente vivía en una vecindad en La Merced, en la calle Venustiano Carranza, se presumió que tenía nueve
años.
El caso que movió a todo el país, quienes esperaban su rescate, fue ocasionado luego de que un rescatista argentino, Carlos Marbran,
dijera que había escuchado ruidos de alguien con vida que seguía en el sitio.
El medio español “El País”, que suguió la historia, indicó que según se decía en ese entonces, “Monchito” llegó a la capital de México de
Cozumel, de ahí se iría con su familia a Zihuatanejo, pero pasó la noche del 18 de septiembre en casa de su abuelo en La Merced.
Al cabo de varios días de búsqueda frenética, equipos de rescate de diversos países, así como de la Marina de México, determinaron que ya
no quedaba nadie vivo bajo los escombros del inmueble.
No obstante, miembros de un cuerpo de voluntarios civiles que llegaron al lugar aseguraron que detectaban señales de vida, lo que provocó
una oleada de esperanza de una nación que, en medio de la tragedia, enfocó su atención en el rescate del menor.
Se escuchaba a los rescatistas dar instrucciones al supuesto sobreviviente, a quien le pedían responder con golpes a las preguntas que le
hacían. Así determinaron que se trataba de «Monchito».
El entonces presidente Miguel de la Madrid ordenó que se mantuviera la búsqueda a toda costa, mientras los padres de Luis Ramón se
aferraban a la esperanza, al igual que el resto de la sociedad mexicana.
Pero todos los esfuerzos por llegar al niño fueron en vano, y nalmente
las tareas de rescate terminaron tres semanas después. Una
pesada losa de tristeza e incredulidad cayó sobre el ánimo de familiares y mexicanos en general.
La búsqueda duró siete días. El 11 de octubre los rescatistas pararon, pues las maniobras no eran sucientes,
no encontraban al menor.
Luego de los labores de rescate, se dijo que “Monchito” no existía y que se trataba de una maniobra de la familia quienes querían recuperar
una caja fuerte con dinero que estaba en la propiedad del abuelo del niño.
Se llegó a decir que «Monchito» nunca existió, o que los esfuerzos por rescatarlo no fueron otra cosa que una pantalla para hurtar bienes de
la vivienda derruida. Algún experto ofreció una explicación cuando menos plausible: «histeria colectiva».
32 años después, se repite la historia. En el colegio Enrique Rébsamen, la Marina aseguró que la niña “Frida” habló con ellos, que pidió agua
y que movió la mano. Incluso se llegó a decir había más niños con ella y que estaban vivos. Esta versión fue desmentida por Enrique
Sarmiento Beltrán, subsecretario de la Marina.
“Queremos informarles que con base en los equipos que tenemos, en todos los medios de rescate, hay indicios de que posiblemente haya
una persona con vida todavía. Hay rastros de sangre y fotografías de como si se hubiera arrastrado y posiblemente sea una persona
todavía con vida”, dijo Enrique Sarmiento Beltrán, subsecretario de la Marina.
La dependencia menciona que sí hay una persona que posiblemente esté con vida, pero podría tratarse de una persona de intendencia
desaparecida.
“Solamente del personal de intendencia tenemos una adulta que posiblemente fuera quien nos da los rastros”, agregó.
Lo insólito de la historia de la niña «Frida» es que se rerieron
a ella por nombre no solo funcionarios de primer nivel de la Marina, sino el
propio secretario de Educación, Aurelio Nuño, así como todos los medios de comunicación que seguían de cerca las labores de rescate.
El ocial
mayor Vergara dio a su vez una versión ligeramente distinta a la de Sarmiento. Aseguró que «hay vida» bajo los escombros de la
escuela, y no sabe si se trata de un adulto o de un menor.
Sobre «Frida» aseguró que crecía la «gran duda» de su existencia, pues no había una familia que la reclamara.
«Pero estamos en una crisis. Quizás los padres estaban atrapados en otro lado. Son hipótesis», remarcó. Acaso la explicación psiquiátrica
sea nuevamente la más creíble.

EFE