sábado 6 de junio de 2026

¡PASA EL SUSTO POR AHORA! Austin respira aliviada tras la muerte del atacante en serie

La policía y equipos especializados en bombas rodeaban la madrugada del miércoles un coche aparcado en un hotel en Round Rock, al norte de Austin. Sospechaban que dentro del vehículo estaba el responsable de la misteriosa cadena de explosiones en Texas, que han matado a dos personas y herido a cuatro en las últimas tres semanas.

La noche era cuando el atacante escogía moverse y los agentes lo estaban observando mientras esperaban a que llegaran vehículos policiales blindados para detenerlo.

Esa era la esperanza, lograr arrestarlo con vida y así obtener información respecto a sus motivos, nuevas amenazas y cómplices.Pero todo se perdió en un par de minutos, cuando el considerado artificiero en serie decidió conducir y alejarse del hotel.

El atacante murió. Su nombre es Mark Anthony Conditt. La policía lo describió como un hombre blanco de 23 años pero apenas dio detalles sobre su vida y antecedentes.

Superada la angustia una vez neutralizado el sospechoso, el miedo no ha desaparecido por completo. La policía continúa buscando posibles paquetes con bombas plantadas en las últimas 24 horas.

Tras su muerte, queda un aterrador balance y una comunidad marcada por el miedo y la frustración. Seis explosiones en un mes, tres de ellas en dos días. Fue la nueva forma de vivir que se impuso en Austin, pero nadie lograba acostumbrarse.

Seis explosiones con bombas de un atacante misterioso le enseñaron a los residentes de Austin que todo puede pasar pese a los esfuerzos de la policía. La ciudad se tornó un mapa de guerra.

NAM/GLOBOVISIÓN