domingo 7 de junio de 2026

¡POR EL ORO! Venezuela va con cuatro nadadores al Mundial Juvenil de Indianápolis

Venezuela nunca ha pasado inadvertida en Campeonatos Mundiales de Natación Juvenil. Desde los dos bronces de Andreína Pinto en el primer torneo de esta categoría, el de Monterrey en 2007, hasta el quinto lugar de Carlos Claverie en Dubái 2013, siempre ha habido un criollo brillando entre los junior de las piscinas universales.

Cuatro atletas tratarán desde este miércoles de extender esa tradición: se trata de Bryan Chávez, Aitor Fungairiño, Andrea Santander y Alberto Mestre, hijo de la gran gloria de este deporte.

Chávez, la gran figura venezolana en el Sudamericano de Colombia a principios de año, está clasificado en 50 y 100 m libre y mariposa. Producto de las piscinas del Centro de Natación Caracas del Velódromo Teo Capriles, tradicionales en masificación pero no tanto en alto rendimiento, el joven que en Venezuela defiende los colores del estado Vargas apunta a “bajar todas mis marcas, y si eso conlleva a clasificar a una semifinal o a una final, estaría buenísimo”.

En las dos pruebas de 100 metros es donde espera sus mejores resultados: “Son pruebas cortas, de velocidad, pero no tanto como 50. Ahí influye la resistencia y tal vez pueda sacar más provecho de mis condiciones. En 50 mariposa mi marca es una de las tres mejores de Sudamérica, eso tal vez cuente”.

Fungairiño nadará los 50, 100 y 200 m espalda y su prueba estrella, 200 m libre, para la que tiene marca mínima a los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018.

“Lo que me importa más es bajar mis tiempos. De hecho tengo marcas para quedar octavo, por supuesto no estaría molesto si eso se da, pero en realidad mi prioridad es bajar mis marcas”, apunta el joven que debutó con la selección nacional en Cali.

Su gran esperanza está enfocada en los 200 m libre, donde tiene registro de 1:51.92. “Es la prueba que se me ha estado dando mejor, pero estoy en un momento en el que para mejorarla toca ajustar cosas muy pequeñas, y depende de que esas cosas se den en el momento de la competencia”.

Parte de su preparación incluyó la participación en el Abierto de Estados Unidos: “Fue una experiencia bastante buena, que me prepara a este Mundial, porque es un muy alto nivel en el que poco a poco estamos entrando. En este punto no eres menos que nadie, no eres más que nadie. Toca acostumbrarse porque si no te vas a morir de los nervios”.

“Estoy consciente de que es un Mundial, pero me gusta verlo como una competencia más, no le doy mucha mente a que es un Mundial. Voy  y nado y ya veremos qué pasa”, augura Fungairiño.

Santander, la única fémina del grupo, es la que logró la mayor cantidad de marcas mínimas, en 50, 100 y 200 libre y en 200 y 400 combinado individual. En el hectómetro está clasificada a los Juegos Olímpicos de la Juventud, y aunque el Mundial es para ella una meta en sí misma, también espera que funcione como un trampolín para asegurar otros cupos a Buenos Aires 2018.

La joven que entrena al igual que Mestre y Fungairiño en Estados Unidos, ha aprovechado su participación en eventos de muy alto nivel para prepararse de cara a Indianápolis. “Me fue muy bien en el Futures, porque por fin logré una marca para Buenos Aires 2018 y bajé casi todos mis tiempos en los Summer Junior Nationals, donde me sentí muy bien en todos los eventos”.

Mestre, que nadará 50 y 100 m libre, debutará con la selección nacional precisamente en el Mundial de Indianápolis. En el escenario sede, el Arena Pro Swim, hizo las marcas mínimas para el compromiso global durante un evento en marzo de 2016, fuera del período de clasificación, de modo que debió repetirlas meses después. Ahora solo se concentra en disfrutar la experiencia.

“Todavía no me entran los nervios, me siento cómodo, confiado en mis condiciones”, reconoce. “Ya en Estados Unidos he hecho competencias de muy alto nivel. En realidad lo que me sorprende es la cantidad de nacionalidades y culturas distintas que encuentro aquí. Ha sido una experiencia muy grata”.

Por: Eumar Esaá