• #OPINIÓN Nos están castigando (Roberto Hernández Montoya)

    Compro algo y el banco quita la plata de mi cuenta pero no se la transfiere al comercio. O sea, nos la roba. Me aseguran que en 72 horas me reponen el dinero. Pasan 10 días y me anuncian que ahora se tomarán 20 más.

    O sea, será un milagro si se soluciona. No me está pasando a mí solo. ¿Recuerdas que en diciembre de 2016 Credicard paralizó las tarjetas de débito? Suena familiar…

    El mismo día en que @NicolásMaduro tomaba posesión provocaron una explosión en un depósito de insumos hospitalarios del IVSS, diálisis, radiografía, oncología, atención de recién nacidos… Al día siguiente se denunció un sabotaje eléctrico al Hospital Clínico Universitario.

    Dos días después destruyeron una escultura que representa a Armando Reverón. El domingo 13 ocurrió la irregular y efímera detención de Juan Guaidó por agentes del SEBIN en una operación de bandera falsa. Falso positivo.

    Pon también el enjambre de sabotajes eléctricos, telefonía, transporte, agua. Y la «banalidad del mal» de los precios catastróficos y el desabastecimiento de guerra.

    Te están castigando por la Revolución Bolivariana, hayas votado o no por ella. No tienes derecho a elegir libremente. No puedes votar ni por quien quiere representar el Imperio.

    Debes atenerte a las consecuencias, ya sabes cuáles, hagas lo que hagas, pues te castigan solo por existir.

    Agrega a eso la Espada de Damocles de la amenaza de invasión, cuya rama publicitaria son las noticias del Medio Oriente con su orgía gore de devastación que el Imperio cínicamente llama triunfo de la democracia.

    Chávez lo decía: combaten el terror con más terror. ¿Describo lo que está pasando en Afganistán, Irak, Libia, Siria, Yemen? ¿Hace falta tanta morbosidad? Sí, hay que estar alertas porque vivimos bajo constante amenaza: primero terror, después horror y finalmente exterminio.

    La cosa va de fumigarnos porque para el Imperio somos peste. Nos tienen que desechar para tener vía libre hacia los minerales estratégicos, los acuíferos, la biodiversidad… No tenemos ni derecho de nacer.

    El plan es que pierdas la paciencia, te ablandes moralmente y finalmente te dejes fumigar sin chistar. O sea, el plan que el Estado profundo encargó a Trump.

    Roberto Hernández Montoya
    @rhm1947

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