viernes 19 de abril de 2024

#OPINIÓN Luz del día (Francisco J. Arias Cárdenas)

Dentro de un plan integrado con la visión de desarrollo nacional, atendiendo lo que el presidente Chávez llamó Eje Occidental de Desarrollo, el Zulia recibió la mayor inversión en generación eléctrica. Razones de historia y de geografía orientaron decisiones y acciones con sentido del afecto y visión geopolítica, que hoy continúa el presidente Nicolás Maduro.

Primero la importancia geoestratégica de la región, por su ubicación y recursos, para Venezuela, para el sueño de integración del Libertador Simón Bolívar,  Gran Colombiano y para la América del Sur. Después la situación privilegiada del golfo de Venezuela y el Lago de Maracaibo como cuenca que irradia su energía por encima de Perijà  hacia el occidente, el centro, los llanos y los andes venezolanos, obligan  la atención a la tierra del relámpago y de la Luz.

Es así como se consolida un avance importantísimo de “Termozulia”, con sus ciclos combinados y posibilidades de generación con combustible líquido , se contrata y se ejecuta la primera etapa del complejo de energía eólica más ambicioso de Latinoamérica: el Parque Eólico de La Guajira, deuda pendiente,  que visitamos en el primer gobierno de calle, el ciclo combinado de Bachaquero y se contrata con crédito del BID el nuevo cable sublacuatre de cruce  del Lago para alejar el riesgo del collar de “bolas criollas” (decir de algunos técnicos) que representó el negocio de finales de los 90s de las torres de transmisión  en el estrecho de Maracaibo.

Tenemos la base para la independencia energética desarrollada en su mayor parte por el gobierno Bolivariano. Pero se hace urgente manejar el sistema como empresa productiva, con sentido social y a su vez con independencia de intereses distintos a la generación de riqueza, para que el Zulia brille de verdad.

La dirección centralizada, la ejecución desconcentrada, con supervisión de los ciudadanos, como corresponde a la democracia participativa, pero con técnicos y administradores  patriotas, amantes del Zulia y de su gente, como Bolívar, Chávez y Nicolás, de la tierra que le dio el nombre a la patria venezolana.

NAM/ Francisco J. Arias Cárdenas