jueves 4 de junio de 2026

#OPINIÓN La política es la paz (Nelson J. Villavicencio)

Más de seis millones de víctimas por un conflicto multidimensional. Un sistema de justicia a merced de coimas, chantajes y presiones. Un Congreso tutelado a ratos por el crimen organizado. Un país con el alma quebrada con centenares de miles de muertos durante cinco décadas. Una marca que estigmatizó a una nación ante el mundo en unión con un hombre que la hizo referencia exponiendo sus miserias y no sus virtudes. Un Estado que no existía en espacios con gobiernos que se perdían en el tiempo. Ha sido tanto su tragedia, que esta, que impulsa a los poetas y escritores, hizo parto a uno de los más grandes.

La democracia, durante muchos años, contaba votos pero no realidades. El sistema político era expresión de partidos pero no de un país. No se dieron golpes de Estado, pero sí a la sociedad. Ningún país tiene por qué empeñarse a secas en querer que su sociedad sea más igualitaria, pero su clase política sí tiene el imperativo de promover que sea más justa. Es harto conocido aquello de que donde hay desigualdad no hay justicia. Si Colombia quiere justicia, ha de luchar por ser menos desigual. Ha de privilegiar el trato a los estratos menos favorecidos.

El acuerdo de los actores políticos debe sellarlo la sociedad. Más temprano que tarde Colombia debe ir a la construcción de un nuevo pacto social que legitime todo este proceso y redimensione distintos aspectos que permitan asegurar la gobernabilidad, la paz y el progreso. ¿Qué va a pasar con la lucha por la desigualdad en la tenencia de la tierra? ¿Qué pasará con el diseño del sistema electoral actual? ¿Cómo se ven a sí mismas las Fuerzas Armadas y cómo se plantean ahora en esta nueva etapa? Los expertos, políticos, intelectuales, académicos, en fin, la sociedad colombiana, tiene en este momento el deber de preguntarse si la Constitución de 1991 es capaz de abrazar este momento de la vida de ese país.

Colombia hoy se lava la cara y mira hacia el porvenir. Su marca ahora es la paz y el desafío que la hace referente es la posibilidad de ir hacia adelante con la fuerza del perdón. Nos alegramos porque Colombia está en el pleno apogeo del acuerdo más importante de inicios de siglo. La paz es y será la alternativa para una sociedad más justa y humana.

@VillaChitty