Un candidato referente de lo que se ha denominado disidencia del chavismo afirmaba textualmente un día antes de la elección lo siguiente, cito: “Los datos más recientes indican que seremos el batacazo. Factores y bases de partidos, sociedad civil y sector comunal hoy han expresado de manera decidida que su voto será para castigar de manera unida a quienes nos tratan como basura. Los barreremos”.
El 10 de diciembre, alrededor de las 10:15 pm se daban los resultados, Nicmer Evans obtenía el 3,32% de los votos. La disidencia del chavismo es lo mismo que el radicalismo opositor, un actor de opinión pública más. No es que el Chavismo no tengan actores con real poder de captación de votos alternos al Psuv. En el Municipio Anaco del Estado Anzoátegui, el Psuv pierde la Alcaldía por la candidatura de los Tupamaros. En Barquisimeto, en el Municipio Simon Planas, la tarjeta del PPT obtiene más votos que la del
Psuv en la victoria del candidato. En Maracaibo, los partidos aliados sumaron 13.616 votos, el Psuv ganó por un poco más de los 16.000 votos.
Hay factores alternos y complementarios al Psuv que significarían un impacto electoral, pero eso que se llama disidencia, es débil y de bajo impacto.
La segunda lectura que podemos comentar detrás de estos resultados, es su significación en el marco de una estrategia de campaña presidencial y su repercusión en éste sentido. Hacer comparaciones electorales es odioso, porque los actores, el contexto, y hasta los candidatos juegan papeles determinantes. Con esa salvedad, hagámoslo igual, solo para referencia histórica y no para determinismo electoral. En las elecciones de 1989, Acción Democrática gana 152 de las 269 Alcaldías, gana Caldera las Presidenciales.
Luego en las elecciones municipales de 1995 AD gana 194, Chávez gana en las presidenciales de 1998. Lo mismo pasó inclusive en el año 2000, ya el Chavismo en el poder, AD gana 91 Alcaldías, y las próximas Presidenciales las ganó Chávez.
En éste período la victoria arrasante en las elecciones Municipales no significó ninguna garantía para las elecciones Presidenciales. A partir del año 2004, la tendencia es otra.
Así pues, que afirmar una resultado inequívoco de una elección a otra a partir de los resultados de unas elecciones Municipales debe hacerse con cuidado. La referencia histórica y electoral nos arroja resultados que nos impiden afirmar esa consecuencia sine qua non. Todo está en el aprovechamiento de éstos resultados en dimensiones de tiempo, contexto y estado de los competidores.
NV1/@VillaChitty
