jueves 4 de junio de 2026

¡PARA EL OLVIDO! El Barça saca tres puntos complicados de Lisboa

El Sporting fue un hueso duro de roer. No la tuvo fácil el Barcelona que tuvo que enfrentar a un rival que apostó por el fútbol brusco y tosco para frenar a Messi y compañía. A pesar que el balón fue de los culés, más del 70 por ciento de posesión, la diana solo llegó gracias a un autogol de Sebastián Coates.

Los portugueses apostaron a entregarle la esférica al Barça que no supo cómo romper el orden defensivo impuesto por Jorge Jesus y sus dirigidos. La contra era la premisa aunque en la praxis no había como poder inquietar a los azulgranas.

Fue un partido tosco y engorroso. Trancando en el mediosector y que no tenía a una pieza que le diera espacio y brillo para desenredar la sobrepoblación que allí se mantenía. Barcelona buscó las mil y unas variantes para modificar la situación, pero cada vez la zaga del Sporting inquietaba a los catalanes que se volvían más desordenados para ir al ataque.

La bola parada fue la única respuesta. Un centro al área y un mal rebote le daba la ventaja a los blaugranas. Coates el responsable y el reloj marcaba el minuto 49 del complemento.

El Sporting se envalentonó. Pensó que podía hacer daño y se decidió salir al ataque, Bruno Fernandes envió el mensaje y con un remate inquietó a la zaga culé con Ter Stegen incluido. Al Barcelona solo le tocó aguantar, pues el local se hacía más presente en el partido, aunque el tiempo ya le jugaba en contra.

Valverde busco en el banquillo variantes. Paulinho estaba allí y entró por Iniesta. El brasileño en realidad hizo poco, pero la más clara opción de gol llegó de sus botas, con un remate que desvió Rui Patrício con las piernas.

No hay mucho para el análisis. Un partido que se esfumó en lo táctico, que se perdió en el campo y que solo tiene como positivo tres puntos que ponen al Barcelona en la vía de los octavos de final.

Manolo Portillo/ NV1