miércoles 3 de junio de 2026

Nuevo rascacielos para el ‘skyline’ de Madrid

El nuevo ciclo del mercado de la vivienda sigue dando muestras de su vigor en forma de nuevos y llamativos proyectos. El último en saltar a la escena en Madrid -su comercialización arranca hoy mismo- es Torre Australis, una espectacular promoción impulsada por Grupo Ibosa en compañía de un fondo de inversión en la Isla de Chamartín, un núcleo residencial ubicado entre el final de la calle Arturo Soria y el barrio de Sanchinarro.

 La operación comenzó a fraguarse justo hace un año, cuando Ibosa cerró un acuerdo con Oncisa, promotora inmobiliaria de la ONCE, para adquirir el último solar (una parcela de 7.000 metros cuadrados de superficie y más de 18.000 metros cuadrados de edificabilidad) que esta sociedad mantenía en la Isla de Chamartín. Una transacción que, según fuentes del mercado y a falta de confirmación oficial, superaría los 30 millones de euros.

El proyecto que Ibosa va a desarrollar (ya cuenta con licencia y las obras se iniciarán a primeros de 2018) se compone de una singular torre de 23 plantas y cerca de 77 metros de altura que estará acompañada por otros dos bloques de cinco plantas y unas amplias zonas comunes. En total, la promoción albergará 208 viviendas de entre uno y cuatro dormitorios, con precios que partirán de los 200.000 euros y llegarán casi hasta el millón.

Además de pensar en el comprador que quiera establecer su residencia, Torre Australis está muy enfocada al posible inversor que compre para alquilar. De ahí que alrededor del 70% de sus inmuebles sea de entre uno y dos dormitorios.

Desde Ibosa se muestran convencidos de que la cercanía a núcleos empresariales con cerca de 80.000 empleados como el de la Avenida de Manoteras o el de Las Tablas, con sedes corporativas como la de Telefónica o BBVA, hacen que ésta sea una ubicación óptima para rentabilizar este tipo de inversiones.

El proyecto ha sido concebido por el arquitecto Alberto Martín de Lucio en colaboración con el departamento de Arquitectura de Grupo Ibosa. El resultado es un conjunto residencial que tiene visos de convertirse en un icono arquitectónico de la ciudad, gracias a la peculiar torre cuyo diseño llama la atención por sus formas curvas.

Pero más allá de la imagen y de las calidades de primer nivel, este proyecto también pretende convertirse en un referente en cuanto a los servicios y prestaciones que debe ofrecer la actual promoción inmobiliaria.
 NV1/ElMundo