El empate entre el FC Barcelona y el Real Madrid el pasado domingo en el Camp Nou, más allá de lo que influye en la temporada actual, ha servido como abreboca de lo que veremos próximamente en los clásicos españoles.

Toni Kroos
Desde la llegada de Pep Guardiola al conjunto blaugrana, los clásicos se han planteado de manera general de la misma forma. El Barcelona imponía condiciones con la pelota. Ejecutado un ataque posicional con jugadores en constante movimientos para confeccionar triángulos en búsqueda de la superioridad numérica en cada sector del campo. Por otro lado, el Real Madrid siempre disponía de lo que quisiera el rival. Presión alta que de ser superada era seguida de un repliegue bajo agresivo. Cerrando espacios cerca del área. En ataque, ejecutada contragolpes basándose en las actitudes de las estrellas que pudieran activar a los velocistas. Siempre atacando posiciones claves.
Los rasgos de los mediocampistas, más allá de la filosofía, marcaban el desarrollo de los clásicos. Por un lado Iniesta, Xavi, Busquets, Fabregas, Thiago y por el otro Modric, Kroos, Xabi Alonso, Khedira. Unos que necesitan la pelota para dominar y otros que pueden con la efectividad hacer más daño. Motores contra Llegadores.
Kroos y Modric rompieron a los que faltaban

Luka Modric
Esos minutos después del empate de Cristiano Ronaldo, una jugada construida y repleta de conceptos fútbolisticos impecable, EL Real Madrid fue un equipo diferente a lo mostrado en clásicos anteriores. Con Luka Modric y Toni Kroos como estrellas ejemplares. Con el alemán y el croata , prototipos del volante dominante de la actualidad, el conjunto merengue consiguió todo lo que quiso y llevó al FC Barcelona a su mínima expresión. Lo rompió en dos partes y lo desconecto.
La expulsión de Sergi Roberto terminó de inclinar la cancha de manera continua para los blancos, pero siempre temerosos ante la presencia de Lionel Messi.
El conjunto blanco fue dominante con la pelota y, sin Cristiano Ronaldo, llevo al Barcelona para atrás. El contexto, con superioridad numérica, lo favoreció para todo lo que construyó. De no ser por Messi, el equipo de Zidane le quitaba el invicto a los de Valverde. Kroos y Modric, y su master en el Camp Nou, responden a todo lo que sufrió el Barcelona. Dominaron a los que nunca pudieron. Destrozaron al que faltaba. A los que pregonaban asociarse como vía más sencilla al triunfo.
Kroos y Modric, esos jugadores que el Barcelona hubiera deseado tener después de la era Xavi-Iniesta, son los que han llevado al Real Madrid a gobernar Europa. Y, ahora con la salida de Iniesta, parece que nadie los va a detener para convertirse en los mejores del mundo y dominar la pelota tanto en España como en el Viejo Continente. El comienzo de una nueva era de dominio. La del alemán y el croata.
Javier Parra Peña (@JaviEPP)
Noticia al Minuto.
