Zidane tuvo una semana difícil. Una semana para meditar, para repasar el librito y buscar las respuestas que den un giro de 180 grados a la plantilla y se enderecen las cosas. Perder ante el Girona y el Totteham trastocó el entorno del francés, y la tarea es calmar a la afición que reclama un despertar urgente.
En casa, ante los isleños, es una oportunidad perfecta de enmendar las cosas y dar un golpe a la mesa para que sus jugadores entiendan el mensaje. “Zizou” quiere apostar por la intensidad y que la misma dure los 90 minutos del partido.
Tenemos que hacer un buen partido, defender bien y atacar bien. Hay que meter intensidad. Queremos hacer esto desde el inicio hasta el final. Es la consecuencia de una posible victoria. Si jugamos bien y metemos intensidad, peleando desde el inicio, vamos a lograr los tres puntos”, dijo el galo en la rueda de prensa previa al partido del domingo por la noche (20:45).
Una característica de Zidane como entrenador es que nunca pierde la calma en los peores momentos. Y para él este bache no es lo peor en su carrera dentro de los banquillos.
“No creo que sea el peor momento de mi carrera como entrenador. Nuestros jugadores han demostrado que cuando hay momentos complicados siempre dan la cara. Quieren demostrar que pueden volver a ganar y vamos a cambiar esta dinámica. Lo vamos a intentar ya contra Las Palmas. En estos momentos difíciles voy a trabajar más todavía porque soy el responsable de este equipo”, aseguró.
Pero de algo está seguro que dos derrotas, por lo menos como llegaron, no cuela en la grada y mucho menos en la directiva.
“No estamos contentos con los dos partidos perdidos pero eso no va a cambiar nada de lo que queremos hacer. Vamos a seguir trabajando, pensando que podemos mejorar las cosas. Lo de fuera no podemos controlarlo, es algo que existe y nosotros lo único que tenemos que hacer es trabajar”, aseguró.
Manolo Portillo/NV1
