l hipismo no ha perdido su esencia, y mucho menos el Gran Premio Clásico Simón Bolívar, que aún conserva su prestigio y tradición.
Obviamente que el turf internacional “es presa” de los grandes premios, y hacia allá los propietarios venezolanos dirigen sus intereses financieros, primordialmente hacia el Clásico del Caribe que repartirá 300 mil dólares el sábado 8 de diciembre en Miami.
Ese pote de “los verdes”, hizo que los propietarios del doble coronado Bukowski, Apistos y compañía; desechasen la idea de correr en el Simón Bolívar, cuya premiación es apenas de 114.750 bolívares soberanos.
Y es buena razón, al menos para el bolsillo de los dueños.
edición 2018
Algunos pesimistas dirán: ¿Nómina escuálida?. Los optimistas: “Corre un importado’’. Pero el Simón Bolívar, es la carrera que todo hípico quiere ganar, sea como sea; sino que le pregunten a Rafael Torrealba cuando venía sobre It Comes Well en 1999, quitándole la bota del estribo a Argenis Rosillo con_Green Gold, que a la postre venció por vía legal.
una cayapa al importado
Van 9 criollos contra Tap_Daddy. La estrategia a la orden del día. Unos fondistas, otros velocistas.
Carlos Arteaga anotó a La De Horacio y Apolo. Nelson Castillo a Grand Music y a Rosillera. ¿Por Dios?. Todo se vale.
¿Tap Daddy sube cerro, tiene pulmón?. Lo cierto, es que la pasión no desmaya por el Simón Bolívar.
NAM/Lider
