El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este martes su decisión de retirarse del acuerdo nuclear con Irán, rubricado por las principales potencias mundiales con Teherán en 2015. “Volveremos a imponer el nivel más alto de sanciones económicas”, advirtió el mandatario sin dar más detalles sobre cuándo lo hará y lanzó un mensaje contra cualquier país que ayude al régimen de los Ayatolás. No obstante, Trump instó también a las autoridades iraníes a negociar un pacto “nuevo y duradero”.
“Los líderes de Irán dicen que se niegan a negociar un nuevo acuerdo. Me parece bien. Pero al final van a querer negociar un acuerdo nuevo y duradero que beneficie a Irán y al pueblo iraní. Cuando estén preparados, estaré dispuesto”, afirmó Trump en una declaración a la prensa desde la Casa Blanca.
Desde la ONU a la Unión Europea pasando por las cancillerías europeas, habían advertido a Trump en contra de que tomara esta decisión, que implica la reimplantación de sanciones contra Teherán, pero que lleva tiempo defendiendo desde Israel el primer ministro Beniamin Netanyahu.
El presidente francés, Emmanuel Macron, así como la canciller alemana, Angela Merkel, y el ministro de Exteriores de Reino Unido, Boris Johnson, habían acudido a Washington en los últimos días para presionar al mandatario, pero el Power Point presentado la semana pasada por Netanyahu explicando el supuesto descubrimiento de un programa nuclear secreto parece haber tenido más efecto.
Citando a su aliado israelí, el presidente estadounidense aseguró que los archivos presentados recientemente por Netanyahu son “la prueba definitiva” de que Irán mintió cuando dijo que su programa nuclear tenía fines pacíficos. “En el corazón del acuerdo con Irán había una gran ficción: que un régimen asesino solo deseaba un programa de energía nuclear pacífico. Hoy tenemos pruebas definitivas de que esta promesa iraní era una mentira”, dijo Trump.
El mandatario ya había advertido en varias ocasiones que se retiraría del pacto si no era revisado, y exigía para ello limitar el sistema de misiles balísticos de Irán y su influencia en la región.
El acuerdo, firmado entre Teherán y el Grupo 5+1 (EE.UU., Rusia, China, Francia y el Reino Unido, más Alemania), limita el programa atómico de Irán a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales, pero no incluye ninguna referencia a las armas convencionales o a la política exterior de la República Islámica.
Por su parte, el presidente iraní, Hasan Rohaní, advirtió este fin de semana a Estados Unidos de que se arrepentirá “muy pronto” si abandona el acuerdo nuclear, al tiempo que reiteró su negativa a negociar un nuevo pacto.
La Vanguardia
