Rusia inició este martes sus mayores maniobras militares desde la época soviética, con la participación de 300.000 soldados, hasta 36.000 tanques, blindados y otros vehículos, más de 1.000 aviones, helicópteros y drones, así como 80 barcos de la Marina.
Los ejercicios, bautizados Vostok (Este) 2018 y con la participación de China, se realizarán hasta el 17 de septiembre en Siberia y el Lejano Oriente. No van dirigidos contra ningún país en concreto, aseguró el jefe del Estado Mayor ruso, Valeri Gerasimov, la semana pasada en Moscu.
La vecina China fue invitada a participar con unos 3.000 soldados y 30 aviones que se ejercitarán en Zugol, al este del lago Baikal. También participa Mongolia.
Rusia y la OTAN se enseñarán los dientes en las próximas semanas con la organización de ejercicios militares cuya envergadura los convierte en históricos.
La OTAN asegura que el único objetivo es estar segura de que sus fuerzas están preparadas para cualquier eventualidad y son capaces de actuar conjuntamente sin fricciones. Habrá ejercicios de combate en tierra, mar y aire, así como actuaciones de fuerzas especiales y anfibias a las órdenes del almirante estadounidense James G. Foggo.
Rusia considera que la OTAN está reforzando sus capacidades militares en su flanco oriental. La OTAN asegura que lo hace únicamente como respuesta a las actividades militares rusas desde la anexión de Crimea, pero Moscú entiende que la OTAN no tiene justificación para esos movimientos.
La OTAN reconoce que “todos los países tienen el derecho a entrenar a sus fuerzas armadas” pero cree que Rusia “sigue centrada en conflictos de gran alcance”.
Clarin
