Luego de permitir 7 bases robadas y realizaron comentarios polémicos que lo llevaron a ser colocado en asignación por los Cachorros de Chicago, Miguel Montero vio el efecto negativo de ser extremadamente sincero en las Grandes Ligas.
Sin embargo, es una etapa de su personalidad que no desea cambiar, aunque esto pueda perjudicar su carrera. “Mi personalidad me ha ganado cosas buenas y malas, pero no voy a dejar de ser honesto o cambiar”, señaló el ahora receptor de los Azulejos de Toronto al periodista César Márquez.
Montero sufrió un encuentro para el olvido contra los Nacionales de Washington la pasada semana. Trea Turner le estafó cuatro almohadillas y continuamente los corredores intentaban adelantar su posición sin mucha contención. Ante eso, el criollo aseguró que Jake Arrieta “no me da ningún tiempo y no tengo chance para lanzar”.
Esas declaraciones no agradaron el cuerpo gerencial de los Cachorros, que además de retirarlo del roste, también aseveraron que estarían mejor “sin el mal compañero”, Miguel Montero.
A pesar del trato, el caraqueño piensa que tuvo buenos momentos en Chicago y no tiene problemas con su antigua organización. “Viví muy buenos momentos”, comentó el venezolano. “Respeté siempre a los fanáticos, la ciudad y mis compañeros”, concluyó.
NV1/Meridiano
