Una paranoia es lo que ahora mismo están sintiendo muchos venezolanos, no solo en Caracas, La Guaira y regiones cercanas, sino, incluso hasta en el Zulia, a consecuencia del doble terremoto devastador que sacudió al país el 24 de junio pasado y que ha traído tras ellos una sucesión continuada de réplicas de distintas magnitudes, todas menores y una paranoia la definimos como la sensación extrema, intensa, continua y obsesiva de desconfianza, sospecha y recelo hacia el hecho y hay que parar.
Varias son las cuentas de Instagram que lejos de ayudar a establecer una sensación de equilibrio mental y calma, lo que hacen es generar más alarma y alimentar la paranoia en la población a consecuencia de las miles de réplica ‘normales’ que se han registrado en el país tras el doblete. Ello nos motiva a recordar a la población que los movimientos sísmicos no son predecibles, no obstante, lo que sí es previsible es comenzar a construir una sana cultura de riesgo, es decir, algo totalmente opuesto al sentimiento de paranoia.
La primera recomendación, y ya esto en el ámbito psíquico, es que si usted está sintiendo paranoia ante la posibilidad de que se repita un terremoto similar al del 24 de junio y eso no lo deja vivir, debe acudir ya a un psicólogo que le ayude a afrontar esa situación o va a parar a loco. No se puede vivir con paranoia, la sensación de temor es normal cuando ocurren devastaciones como las que sufrió el país, pero con el tiempo, las personas debemos ir razonando y orientándonos hacia sanar.
¿Por qué alarmar a la gente en el Zulia?
Si bien existe un ‘pendiente sísmico’ para el Zulia por encontrarse en la falla tectónica Oca-Ancón de Iturre, no puede asociarse la activación de la falla de San Sebastián (eje central del país) con que los terremotos, producto de la liberación de energía acumulada en esa falla, necesariamente active o genere consecuencias directas en la falla Oca-Ancón.
Tampoco es sano que, cada vez que la Funvisis publica un reporte sísmico detectado en el Zulia o zonas cercanas como Maicao y Bucaramanga, donde ha habido últimamente varios sismos de baja intensidad, entonces presumamos que «el Zulia está a pique de un terremoto catastrófico como el de Caracas» porque, se está alimentando la paranoia y no es sano. Una cosa es informar, que lleva intrínseco en su acepción la formación y otra muy distinto es alarmar con eventos que son normales y que no están directamente asociados con algo como para generar alarma.
Desde el punto de vista geológico
El presidente de la Sociedad Venezolana de Geólogos, el ingeniero Feliciano De Santis, que se ha vuelto tendencia desde los sacudones de junio, lo ha explicado una y mil veces: «Las réplicas son eventos normales que ocurren cada vez que se libera una energía de ruptura de gran magnitud como la registrada en Caracas y La Guaira el pasado 24 de junio y además, son necesarias en un proceso normal de estabilización de las placas en la corteza terrestre, por lo tanto, vamos a sentir miles y miles de réplicas tal vez por uno, dos o hasta más meses y eso no significa que habrá otro terremoto devastador, las probabilidades dentro de los estudios que se han hecho y dentro de las experiencias a lo largo del tiempo nos afirman que, un terremoto devastador ocurre y no vuelve a ocurrir más hasta pasado una larga cantidad de años en lo que se conoce como período de retorno en el cual la región central de Venezuela estaba vencido, porque está calculado para alrededor de entre 60 y 100 años y transcurrieron 214 años entre el terremoto similiar ocurrido en 1812 y el actual terremoto de 2026».
Ver esta publicación en Instagram
La explicación de De Santis es suficientemente clara como para entender que las réplicas no solo son normales sino que deben producirse para que la tierra se estabilice de manera gradual y se vuelva a asentar. Por tanto, generar alarma con la sensación de una réplica, con la detección de una réplica no ayuda a que la población pueda ir asimilando con sensatez y cordura estos eventos.
Desde e punto de vista psicológico
La psicólogo María Virgina Santana, explicó que los procesos psíquicos por los cuales pasa una persona o un colectivo tras un evento catastrófico como el ocurrido el 24 de junio forma parte de los patrones de conductas normales en las personas, principalmente en aquellas que carecen de conocimiento y de cultura de riesgos, como es el caso nuestro, porque Venezuela, si bien es un país situado en una real zona sísmica, muy poco expreimenta este tipo de eventos y por tanto no hay una ‘costumbre’ por no llamarlo ‘cultura’ de asumir los riesgos como normales. Sin embargo, la doctora afirma que «tras validar las emociones como una respuesta eminentemente humana ante catástrofes supone luego una serie de acciones que promuevan la salud mental y no la zozobra como consecuencia del rumor o de la falsa información»

«En sociedades como Japón, México, Chile o Turquía, que son países acostumbrados a sismos frecuentes de gran magnitud, así como en el caso de aquellos países acostumbrados a tornados, huracanes e inundaciones, hay una conducta más serena, más consciente y menos paranoica en la colectividad, porque el Estado, en una articulación entre sus servicios geológicos y su red de psicólogos y trabajadores sociales han construido una cultura de riesgo y ya la gente no ve el asunto con paranoia sino como algo natural a lo cual hay que saber adaptarse».
Santana advirtió que «este evento que acabamos de sufrir en Venezuela debe llamar a esa articulción y acentuar la cultura de riesgo; fíjate, se hizo en 1967 cuando Caracas vivió su último gran sismo antes de este que acaba de sacudirla y de ahí nació la Funvisis, pero transcurrió demasiado tiempo entre ese sismo y el de ahora y la cultura de riesgo pasó al olvido, en consecuencia, el sismo agarró a la mayoría fuera de sí. Las reacciones fueron de mucho miedo, mucha paranoia, mucho pánico y el pánico es el peor enemigo de una persona que se encuentra en un momento de tensión emocional, el pánico te paraliza o te hace reaccionar impulsivamente bloqueando toda nuestra capacidad, que la tenemos, de razonar, de pensar y de activar la inteligencia».
Recalca que «es normal experimentar la sensación del falso temblor, tener miedo a vivir en edificio, sentir miedo al estar solos, experimentar la sensación de taquicardia ante un ruido, tener miedo a dormir, todo eso es normal y lo primero que debemos hacer es no sentirnos culpables por experimentar todo eso, porque, eso no es otra cosa que aceptarnos humanos tal cual somos y luego, entonces, acude a tu psicólogo o practica algunas herramientas que te ayuden a minimizar estas sensaciones. Cuando las personas se sienten así, es muy difícil que por sí solas ellas puedan superarlo, requieren ayuda profesional para canalizar las terapias adecuadas que ayuden a sanar, pero, de eso también debemos hacer consciencia y romper ese mito horrible de que los psicólogo son solo para los locos».
¿Y la responsabilidad de los medios?
En cuanto a los medios, la psicóloga afirma que tienen una labor suprema en la construcción de esa cultura de riesgo consciente y en que las personas que aún están paranoicas regresen a un estado de sosiego y serenidad que los haga actuar con ecuanimidad, raciocinio e inteligencia emocional.
«Cuando publicamos algo, sea por un portal de noticias, una cuenta de TikTok, Instagram, Facebook y cualquier otra plataforma digital de manera alarmista, estamos haciendo un daño terrible a la psiquis individual y colectiva, no estamos ayudando y en este instante nos debe unir la capacidad consciente, profesional y responsable de ir asumiendo lo que pasó con un criterio constructivo, reflexivo, sensato para entonces, ocuparnos en vez de preocuparnos».
Ver esta publicación en Instagram
«Alertar a la gente -agrega- que por un par de sismos sentidos en Machiques, La Villa y Bachaquero, de magnitud 3º o 4º deba prepararse para un terremoto devastador y que arme un bolso con ropa y comida y establezca un plan familiar asumiendo que mañana o pasado viene ese terremoto es inducir a la paranoia y al alarmismo y eso es muy negativo, porque, bien lo han explicado los expertos, esos terremotos no avisan ¿cuántos sismos se sintieron en Caracas y La Guaira antes del par de terremotos? ninguno, eso no avisa, entonces, para qué generar una expectativa falsa?»
Y suma: «Ojo, no es igual que tú publiques cómo construir la cultura ciudadana de riesgo que si es algo necesario y que dentro de esa publicación le expliques a la gente qué cosas debemos activar en nuestros hogares, qué debemos hacer y cómo debemos actuar ante la posibilidad de un sismo grande a que tú publiques ‘Váyanse preparando, porque viene un terremoto, ya ha temblado tres veces…’ Si en verdad nos importa crecer y madurar como sociedad ante estos eventos, la conducta debe ser otra».
Ver esta publicación en Instagram
Creando la cultura de riesgo
Geólogos, sismólogos y psicólogos coinciden en que, a partir de este doblete sísmico que acaba de sufrir el país, es necesario construir una política de cultura de riesgo bien encaminada, bien sistemática y que sea ésta una política de Estado que vaya más allá de dos o tres simulacros anuales y que se refuercen conceptos importantes a saber en colegios, liceos, universidades, empresas, comercios e instituciones para que en cada uno de estos espacios se conozca a fondo lo que son estos eventos, cómo actuar ante la aparición de cualquiera de ellos y luego qué hacer después.
Eso supone campañas que van desde lo mediático hasta lo físico, visible y tangible, para que no se nos vuelva a olvidar dentro de unos 200 años o menos cuando vuelva a repetirse en el país otro evento natural de tal magnitud.
Pero, si esa política no llega, no te sientes a esperar que otros vengan a enseñarte lo que tú mismo puedes ir aprendiendo. Ahora contamos con toda la información y el acceso a ella como para instruirnos suficientemente y entonces, ser multiplicadores del mensaje en nuestros condominios, residenciales, empresas, escuelas, instituciones e ir aportando desde lo individual a lo colectivo una verdadera solución. Hay instituciones y medios ganados para formar parte de esa red ciudadana.
NAM/Redacción/Redes
Síguenos en nuestras redes sociales para que tengas toda la ¡INFORMACIÓN AL INSTANTE!
Visita nuestro sitio web:
https://noticiaalminuto.com/
X:
https://noticiaalminuto.com/twitter
Instagram:
https://noticiaalminuto.com/instagram
Telegram:
https://noticiaalminuto.com/telegram
Grupo de WhatsApp:
https://noticiaalminuto.com/whatsapp



