El Gobierno británico justificó este viernes el veto a los vuelos de Sudamérica y Portugal, en vigor desde esta madrugada, como mecanismo «preventivo» con el que proteger su plan de vacunación ante el temor a una «preocupante» cepa emergente de coronavirus detectada en Brasil.
Desde las 40.00 GMT el Reino Unido tiene blindada la entrada a los servicios aéreos provenientes de 14 países de América del Sur, Portugal y Cabo Verde. Prohibición de la que quedan exentos británicos e irlandeses residentes en las islas británicas -que han de aislarse diez días a su llegada- y transportistas que partan de Portugal llevando bienes «esenciales».
La norma obedece a los renovados temores entre la comunidad científica a una mutación presuntamente más contagiosa registrada en Brasil de cuya presencia, según afirmó hoy el ministro británico de Transporte, Grant Shapps, «no se tiene constancia» hasta la fecha en este país.
El Gobierno eliminará además a partir del lunes todos los corredores aéreos seguros que permitían a algunos viajeros eludir la cuarentena obligatoria de diez días a su llegada al Reino Unido, a fin de tratar de evitar la importación de cualquier «cepa sin identificar», según anunció hoy el primer ministro, Boris Johnson.
Wendy Barclay, responsable del llamado Consorcio de Virología Nacional -destinado a analizar las mutaciones emergentes del coronavirus- reveló por su parte a medios locales que en el Reino Unido sí se ha detectado, en cambio, otra cepa diferente, pero también procedente de Brasil (donde se han encontrado dos).
La viróloga tuvo que aclarar que la cepa de ese país identificada aquí no es «la nueva variante brasileña preocupante, de la que se infectaron varios viajeros en Japón».
La experta alertó de que las mutaciones de ambas cepas de Brasil «podrían impactar en la manera en que los anticuerpos de algunas personas ven al virus», por lo que consideró importante hacer un seguimiento de los hallazgos ante sus potenciales «importantes implicaciones».
NAM/800Noticias.
