La FiscalA�a de Brasil rechazA? este miA�rcoles la solicitud por parte de la PolicA�a Federal de un posible traslado del expresidente Luiz InA?cio «Lula» Da Silva de una celda de un edificio policial en Curitiba a otro centro de reclusiA?n.
Da Silva se encuentra recluido desde el 7 de abril en una celda de Curitiba, luego de acatar la sentencia dictada por el juez SA�rgio Moro, quien lo condenA? por presunto «soborno», argumentando que aceptA? un apartamento como medio de pago por parte de la constructora brasileA�a OAS. Por esta acusaciA?n, sin pruebas, se le condenA? a 12 aA�os y un mes de prisiA?n.
«En este momento es difA�cil identificar la existencia de otro local en el estado de ParanA? en el que las autoridades puedan garantizar el control sobre las condiciones de seguridad fA�sica y moral del custodiado», alegaron los 13 fiscales del Ministerio PA?blico Federal (MPF) responsables del caso de la OperaciA?n LavaJato, investigaciA?n que destapA? el caso de corrupciA?n en Petrobras.
Los funcionarios argumentaron que el traslado no es posible, debido a que se estA? tratando de un expresidente de la RepA?blica de Brasil, por lo que «hay que garantizar el mA?ximo de control de las condiciones de su seguridad personal, por eso una necesidad de mayor rigor y de resguardo del custodiado, y la limitaciA?n de su contacto con otros custodiados o con terceros extraA�os», cita la agencia EFE.
La celda especial de 15 metros cuadrados fue improvisada en la sede de la PolicA�a Federal en Curitiba, y la Justicia estableciA? que, por lo menos en los primeros dA�as de prisiA?n, las A?nicas visitas aceptadas serA�an las de sus abogados.
Luego de seis dA�as de encarcelamiento, Lula Da Silva recibiA? por primera vez la visita de varios familiares, entre ellos la visita de sus hijos FA?bio Luiz, Sandro Luiz, Lurian y uno de sus nietos, Thiago.
NAM/AVN
