Para casarse es mejor hacerlo antes de cumplir 35 años, si lo haces después, el riesgo de divorcio es inevitable, según Nicholas Wolfinger, un experto en relaciones de pareja y profesor en la Universidad de Utah, en Estados Unidos.
Nicholas Wolfinger dice que antes de los 32, cada año adicional a la fecha del matrimonio reduce el riesgo de divorcio un 11 por ciento, pero después de esa edad, el riesgo incrementa un 5 por ciento.
Para comprobarlo realizó un estudio y se basó en la edad como probable causa de separación, también analizó otras variables, como el tiempo que la pareja mantuvieron la relación. Según sus observaciones, las parejas que habían salido durante menos de un año tenían más posibilidad de divorciarse que aquellos que llevaban juntos más de tres años.
Al respecto, el sitio de Internet El Confidencial recogió la opinión de una consultora matrimonial, de nombre Sheela Mackintosh Stewart, quien dice que al «casarse a mediados de los treinta puede ser más difícil que hacerlo antes debido a la dificultad de adaptarse a los desafíos de ser un ‘nosotros-algunos’ en lugar de simplemente atender y satisfacer las necesidades de solo ‘yo’».
La experta dice que «en primer lugar, en lo que respecta a la carrera, es más probable que a estas edades se esté en un puesto directivo medio con mayores responsabilidades laborales, personales y viajes, todo lo cual requiere tiempo, esfuerzo, energía y un estrés adicional que afecta el tiempo familiar y del cónyuge”.
En segundo lugar, añade Sheela, están “la presión y el estrés adicional de tener que conjuntar de forma simultánea el matrimonio, la carrera profesional y los hijos, si lo deseas, en unos pocos años».
En otras palabras, a mediados de los años treinta, algunas personas ya son más seguras de sí mismas y podrían tener conductas egoístas, lo cual no ayuda para tener un matrimonio feliz.
Para la orientadora familiar Yessica McGregor, la edad límite para casarse son los 30 años, y explica sus argumentos en el portal de Internet familias.com.
Si bien la experta reconoce que “no existe una edad precisa para contraer matrimonio”, compartió estas razones por lo que es mejor casarse antes de los treinta años:
1. Tu personalidad es flexible
Mientras más edad se tiene es más difícil acoplarse con la pareja en el matrimonio, pero si se casan antes de los treinta años el carácter de los dos se moldeará de forma más sencilla y natural.
2. Hay estabilidad económica
Otra ventaja de casarse entre los 25 y los 30 años es que generalmente en esta etapa ya se tiene un trabajo fijo.
3. Reloj biológico
Al postergar la decisión de casarse, se está arriesgando a que cuando se quiera tener hijos, la etapa reproductiva haya pasado.
4. Energía y paciencia
Los padres más jóvenes pueden gozar de salud y energía para cuidar a sus hijos”.
5. Sin autoconocimiento no hay individualidad
El equilibrio que se vive entre los 25 y los 30 años es el ideal para que un matrimonio perdure mucho más.
6. Un pasado que puede perseguir
“Imagínate que conoces a una persona que realmente te gusta y te hace feliz, pero hay un inconveniente: dicha persona está divorciada. Al decidir casarte joven evitarás que otras historias del pasado marquen tu matrimonio, ya que cabe la probabilidad de que una persona mayor de 30 años ya haya vivido una relación amorosa e incluso es factible que ya tenga hijos que lo unan a su cónyuge anterior”, concluyó la especialista.
NAM/Soy Carmín
