A pesar de que la crisis económica del país ha avanzado aceleradamente y los tiempos de la premura social por el deterioro humanitario no transcurren a la misma velocidad de los tiempos políticos y diplomáticos, el principal polo de poder que está en confrontación con el gobierno de Nicolás Maduro insiste en la ruta política y electoral para desbloquear el complejo conflicto venezolano.
Y es que Stalin González, segundo vicepresidente de la Asamblea Nacional y uno de los principales aliados políticos de Juan Guaidó (presidente de la AN reconocido por 55 países como presidente encargado de Venezuela), aseguró este domingo que la oposición está dispuesta a «hablar con todo el mundo para lograr que haya unas elecciones presidenciales».
“Nosotros hemos hablado con todo el mundo y estamos dispuestos a hablar con todo el mundo”, señaló el diputado.
Con esta afirmación se confirma que el equipo político de Guaidó mantiene su misma estrategia de generar un cambio político a partir de un nuevo proceso electoral que deponga a Maduro del poder. Sin embargo, el principal obstáculo que enfrenta su proyecto de transición es el férreo control territorial que el gobierno chavista mantiene sobre el país en los ámbitos político, económico y social.
«Se necesitan ocho o nueve meses para poder llegar a una elección presidencial libre, con un ecosistema de instituciones y garantías», aseveró González.
De hecho, no se descarta que el denominado «gobierno interino» de Guaidó presione por impulsar en la Asamblea Nacional un debate que lleve a la designación de los cinco nuevos rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE) para garantizar una eventual elección presidencial transparente. Según la Constitución, la designación de las autoridades del Poder Electoral le corresponde única y exclusivamente al Parlamento nacional, actualmente dominado por la oposición.
«Con los rusos hemos hablado. Con ellos se habla en español perfecto», confirmó el parlamentario.
El Gobierno de Rusia, presidido por Vladimir Putin, reconoce a Nicolás Maduro como presidente legítimo de Venezuela, pero también reconoce a la Asamblea Nacional, presidida por Juan Guaidó, como el Poder Legislativo único y legítimo del país. Es por ello que la oposición pro-transición ha entablado conversaciones con Rusia para que su gobierno realice acciones diplomáticas que lleven al gobierno de Maduro a negociar con la oposición en busca de una solución a la grave crisis política y económica del país.
«Venezuela debe ir a un proceso de renegociación de la deuda, pero para eso se necesitan instituciones», resaltó. «Para resolver la crisis económica hay que resolver la crisis política», enfatizó en una entrevista en Televen.
Precisamente, el equipo de Guaidó también está realizando gestiones para lograr una reestructuración de la deuda con los acreedores de Estados Unidos, que reconocen a Guaidó como interlocutor financiero válido para manejar la deuda externa venezolana.
NAM/Ricardo Serrano
