Los activistas estadounidenses que están viviendo en la embajada de Caracas en Washington para impedir la llegada de la delegación de Juan Guaidó, mantienen su movilización gritando «Maduro sí, yanqui no».
Con consignas como «Diablos no Juan Guaidó» y «Maduro sí, yanqui no» (en español), una treintena activistas siguieron con una movilización que comenzó hace dos semanas, durante las cuales han estado durmiendo en la sede diplomática, con la anuencia del gobierno de Nicolás Maduro.
«Estados Unidos intentó un golpe y falló», dijo durante una protesta en la puerta de la embajada la codirectora de la organización Popular Resistance, Margaret Flowers, que sostenía una pancarta que decía «¡Fuera Guaidó!», también escrita en español.
Los activistas – que se organizaron en una plataforma llamada Colectivo para la Protección de la Embajada desde la salida de los últimos diplomáticos venezolanos el 24 de abril – ahora viven en las instalaciones y mantienen el edificio.
En una sala presidida con un mural que muestra al fallecido expresidente venezolano Hugo Chávez hablando en la tribuna de las Naciones Unidas, organizan conciertos de música latinoamericana y charlas. El edificio de cuatro plantas, ubicado en el elegante barrio de Georgetown, está cerrado al público, después de que la mayoría de los diplomáticos dejaran el país tras perder su estatuto, cuando Estados Unidos se convirtió en uno de los primeros países en reconocer a Guaidó en enero.
NAM/Agencias
