Pero todo era parte de engaños que el hombre y sus secuaces utilizaban para captar la atención de los jovencitos. Los citaban en sitios cercanos a sus viviendas, con el pretexto de llevarlos a entrenar en un prestigioso equipo; allí, los secuestraban y luego extorsionaban a sus familiares, según Noticias Caracol.
Los menores cumplieron la cita en el lugar indicado. “Pasaron 2 horas y nos dijo: ‘No llegaron los demás niños. Tengo que ir a recoger los uniformes’, unos que él nos había prometido. Nos dijo que lo acompañáramos a Altos de Cazucá [Soacha]”, agregó el menor.
En el sitio estaban vigilados por 4 delincuentes. Después de unas horas, el venezolano llamó al familiar de uno de los niños para hacer la extorsión.
Sin embargo, el abuelo de uno de los niños denunció el hecho ante el Gaula. En un operativo, justo cuando el extorsionista recibía casi 10 millones de pesos a cambio de la liberación de los 2 niños, uniformados lo capturaron y un juez lo envió a la cárcel, agregó el medio de televisión.
Pulzo
