miércoles 21 de febrero de 2024

¿MAL COMIENZO? Fernández: «Argentina quiere pagar su deuda externa pero no tiene capacidad de hacerlo»

La crisis económica y financiera que vivió Argentina hasta el año 2002 tras el conflicto de los fondos buitre (fondos o entidades que compraron la deuda del entonces gobierno argentino en déficit fiscal y al borde de la quiebra) pasa factura.

Y es que en medio de una crisis económica que ya venía arrastrando el país desde el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y luego agravada por el gobierno de Mauricio Macri, el nuevo gobierno de Alberto Fernández deberá iniciar un duro proceso de recuperación del valor de la moneda, el producto interno bruto, las exportaciones y la deuda argentina.

Con una inflación del 40%, una devaluación del peso frente al dólar en más del 15%, tasa de desempleo en 20% y aumento de la pobreza, aunado a la incertidumbre de los mercados financieros de la región con la mirada puesta en el país, Fernández no muestra un panorama alentador para la Argentina, al menos a corto plazo.

El nuevo presidente del país austral aseveró en su discurso de investidura, que su Gobierno tiene «voluntad» de pagar la «insostenible» deuda pública que deja la gestión de su antecesor, Mauricio Macri, pero afirmó que «carece de capacidad de hacerlo».

Con un total de más de 144.000 millones de dólares en deuda, Argentina ha saturado su capacidad de endeudamiento hasta incurrir en un sobre endeudamiento que ya alcanza el 96% de su producto interno bruto. Es decir, la deuda del país es superior a su capacidad de ingresos por exportaciones.

El anterior gobierno de Mauricio Macri abultó la deuda argentina con un incremento de 57.000 millones de dólares que obtuvo del Fondo Monetario Internacional como método de rescate del sistema financiero y bancario del país ante la escalada de la inflación, de la devaluación del peso frente al dólar y la masiva fuga de capitales.

Ahora Alberto Fernández deberá reducir el volumen de la deuda externa en la medida que también deberá contener una inflación galopante que a Macri se le salió de control.

 

Ricardo Serrano