La actual hiperinflación que atraviesa Venezuela ha servido para que muchos ingeniosos y emprendedores puedan sacar, de la mejor forma, provecho ante la merma del poder adquisitivo del consumidor zuliano, que no puede darse el lujo de gastar 100 millones en comprar muebles nuevos para su hogar.
Tal es el caso de Javier Parra, quien tiene más de 20 años trabajando con las estibas y pipas para reformarlos en muebles decorativos a muy bajo costo.
Parra asegura que ante los altos precios de los mobiliarios tradicionales, las personas se han visto en la necesidad de buscar alternativas y los muebles reciclados han tomado mucho auge y demanda.
“Un juego de comedor está costando unos 12 millones, pero hecho con estibas no llega al millón”, aseguró el artesano.
Parra también aprovecha las pipas de aceite, que de las cuales hace mesas y sillones para jardines y granjas.
“Yo busco que la gente ahorre y pueda tener sus cosas, pues con estos precios ni amoblar la casa podemos”, resaltó.

NV1/Manolo Portillo
Foto/Video: Richard Calatayud
