Con vuelos a Barcelona y Puerto Ordaz, la aerolínea Rutaca retomó ayer sus operaciones, luego de 15 días de haber sido interrumpidas por el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil, por el vencimiento de las horas de vuelo de los equipos. Sin embargo, las rutas internacionales permanecen suspendidas.
Ayer en las taquillas de la aerolínea, en el aeropuerto internacional Simón Bolívar, de Maiquetía, se hacía la venta regular de los boletos a los destinos nacionales, pero los operadores desconocían cuándo se reactivará la venta de boletos para Curazao y Trinidad y Tobago.
Desde que Rutaca fue suspendida, más de un centenar de pasajeros fueron reubicados en otras líneas aéreas. Además, algunos debieron trasladarse por tierra a Barcelona y Porlamar. A los de Curazao les reprogramaron sus vuelos.
Usuarios han rechazado la interrupción del servicio y la falta de respuestas oportunas por parte de las autoridades de la aerolínea. Cuando se llama a la empresa, nadie contesta.
La situación en la que se encuentra la empresa aérea mantiene a la expectativa a los trabajadores. Personal de mecánica y tráfico cree que lo más probable es que la empresa va a suspender definitivamente sus operaciones.
«Hay problemas con los aviones y se presume que el cierre definitivo es inminente. Las limitaciones para adquirir las divisas siguen mermando la capacidad operativa de las aerolíneas», dijo uno de los empleados que prefirió no ser identificado.
Los trabajadores de Rutaca no son los únicos preocupados por la situación que atraviesan las aerolíneas. Fuentes afirmaron que los trabajadores de Aeropostal, así como los de Conviasa, también creen que en cualquier momento pueden quedar desempleados.
«En Aeropostal somos casi 1.400 empleados directos. Tenemos miedo a quedarnos sin trabajo por las condiciones en la que se encuentra la empresa.
En este momento, la aerolínea cubre todo el itinerario con un solo avión. No sabemos cuánto tiempo seguiremos así».
Las restricciones para adquirir divisas es una de las causas que más afecta a las aerolíneas nacionales, informó Jorge Álvarez, presidente de la Cámara Venezolana de Transporte Aéreo.
El directivo aseguró que pese a que todos los materiales necesarios para mantener las aeronaves deben ser adquiridos en el exterior, desde hace cuatro años el gobierno no asigna dólares para la industria.
«La industria de transporte aéreo padece una inflación terrible, además hay gran dificultad para acceder a las divisas e importar accesorios y repuestos que garanticen la estabilidad de la flota».
Insistió en que como no hay estabilidad de la flota no se pueden hacer todos los viajes.
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