La Fracción Parlamentaria Zuliana Humana del CLEZ, encabezado por el diputado Eduardo Labrador, en compañía del economista y exministro Rodrigo Cabezas, llamó este miércoles y en rueda de prensa, a conformar la “unidad superior” con el objetivo de detener la crisis humanitaria en uno de los estados más importantes de Venezuela.
«Cada uno de los zulianos y zulianas que acá vivimos conocemos la tragedia económica y social a la que nuestros gobernantes pretenden condenarnos. Es un tiempo de mengua, pero también de esperanza en los amaneceres de los cuales estamos urgidos», manifestó Cabezas.
Agregó el economista que: «La producción industrial, agroindustrial y agrícola tiene 6 años de recesión. En materia petrolera hemos presenciado desde 2013, con inusual asombro, el desplome de la producción, descendiendo de un millón de barriles/diario a menos de 250 mil este 2019; la actividad comercial se ha reducido un 65% por efecto de la hiperinflación y la reducción del consumo».
En cuanto al servicio de transporte urbano y estudiantil, ya implosionó en un 75%… «Tenemos ciudades en caos con el 80% de sus semáforos dañados, con una vialidad urbana sin mantenimiento, en tinieblas y llenas de basura. Las horas en las colas para surtirnos de gasolina es una humillación al ciudadano, así como desesperante es la falta de agua potable hasta por más de siete meses en muchas comunidades del Zulia. Súmese a todo lo anterior, el gravísimo deterioro del servicio telefónico y de internet».
Agregó que: La educación, la ciencia y la cultura no escaparon a este intento de destruir lo nuestro. La penuria llegó a las instituciones culturales por ausencia de políticas públicas y la diáspora de artistas, gaiteros, creadores y músicos. «Desaparecieron las Orquestas Sinfónicas, tomaron el Centro de Artes de Maracaibo Lía Bermúdez con criterios ruines. La educación universitaria autónoma y popular ha sido afectada gravemente por un déficit presupuestario del 80% de sus necesidades, con una reducción histórica de su personal académico, de trabajadores y, fundamentalmente, de sus estudiantes; sin transporte, seguridad y comedores universitarios».
La salud dejó de ser un derecho humano, advirtió Cabezas, la red de hospitales, ambulatorios y CDI del Zulia están en franco deterioro, sin medicamentos, insumos y personal médico y paramédico suficiente para atender al ciudadano. Más grave aún resulta de esta crisis humanitaria que denunciamos, la situación de hambre y desnutrición al que están siendo sometidas las personas más vulnerables, niños, ancianos, enfermos y embarazadas, imposibilitados de acceder a las proteínas mínimas para vivir.
«Quizás el mejor ejemplo del drama social y económico del Zulia, es el racionamiento de la energía eléctrica, que castiga y deteriora como nunca el bienestar familiar y las actividades económicas, desde diciembre del año 2017. La incompetencia y capacidad de mentirle a los zulianos, por parte de quienes gobiernan, han sobrepasado todos los límites posibles de tolerancia», afirmó.
Para finalizar, Cabezas expresó que el Zulia, como en otras oportunidades, heredero de Rafael Urdaneta, debe volver a luchar, a batallar, todos juntos, sin discriminaciones de ningún tipo, es la hora de la unidad superior, es decir, de sus trabajadores, productores, profesionales, campesinos, pescadores, deportistas, educadores, estudiantes… «El 97% de los zulianos reclamamos un cambio político democrático para detener esta crisis humanitaria, con políticas públicas eficientes y gobernantes honestos y capaces».
NAM/Nota de Prensa/Foto: Panorama
