El exalcalde Antonio Ledezma fijo posición con respecto a las actuaciones ocurridas en los últimos días en las alcaldías del área Metropolitana de Caracas y de Apure, que fueron suprimidas en sesión de la Asamblea Nacional Constituyente, por considerarlas centro de corrupción y de traición a la patria.
Ledezma a través de un comunicado resaltó la importancia de la intervención de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en defensa de los trabajadores de estos ayuntamientos suprimidos, por considerar que se les están violanso sus derechos constitucionales, siendo sometidos además a atropellos.
A continuación el texto integro de la solicitud a este organismo internacional:
Me dirijo a usted en mi carácter de Alcalde legítimo del Área Metropolitana de Caracas, cargo para el cual fui reelecto el pasado 8 de diciembre de 2013. Institución que ha sido víctima de una seguidilla de atropellos que se dieron desde el mismo instante en que se sabía que había triunfado mi opción por primera vez el 23 de noviembre de 2008.
Fue tan aviesa la arbitrariedad que mientras se anunciaba mi victoria, simultáneamente se desataba una ola de invasiones y expropiaciones de inmuebles adjudicados al patrimonio de la Alcaldía, incluido el despacho oficial de su titular. Igualmente se arrebataron competencias y recursos financieros en más del 95% del presupuesto original.
Para defender los derechos de los ciudadanos y trabajadores nos vimos compelidos a realizar una huelga de hambre en las instalaciones de la OEA en Caracas y denunciar dicha irregularidad ante diferentes organismos internacionales. La persecución del régimen no cesó hasta someterme a prisión por más de mil días. El colmo de los atropellos se produjo recientemente con la eliminación de dicha Alcaldía de forma inconstitucional por un ente de origen fraudulento, violando la Carta Magna venezolana y un conjunto de leyes vigentes.
Igual mala suerte corre la Alcaldía Metropolitana del Alto Apure. Estamos hablando de más de 6 mil trabajadores que han quedado a .merced de una incertidumbre provocada por semejantes resoluciones irritas desde todo punto de vista.
En el ámbito estrictamente laboral, la liquidación de la Alcaldia Metropolitana de Caracas y la del Alto Apure, supone una abierta infracción de las obligaciones a cargo de los empleadores, establecidas en el Convenio 158 y la Recomendación 166, ambos textos aprobados en el marco de la Organización Internacional del Trabajo.
La Alcaldia Metropolitana de Caracas, cumplía funciones de servicio público, que de manera insoslayable tendrán que ser asumidas por otro ente público, cuaquiera que sea su nombre.
En tales circunstancias, la sustitución de un ente del Estado por otro ente, también del Estado, no tiene que suponer la cesantía de los trabajadores. Por el contrario razones de estabilidad laboral y de experiencia en el desempeño de tales funciones, más bien, aconsejaban que los trabajadores del ente, objeto de liquidacion, sean absorbidos por el ente que lo reemplace.
Proceder en sentido contrario seria desconocer el razonamiento cardinal de la OIT en el sentido que todo despido debe obedecer al principio básico según el cual no se podrá dar término a la relación de trabajo a menos que exista causa justificada. En este caso, además de haberle puesto término a las citadas relaciones de trabajo de manera «masiva» sin mediar infracción de los empleados a sus obligaciones ordinarias se les ha privado del debido «pronunciamiento previo», del «recurso contra la terminacion de la relacion de trabajo» así como «la consulta a los representantes de los trabajadores».
Por ende nos hallamos ante un despido que además de masivo, es de caracter arbitrario, lo cual justifica la intervención inmediata de la Organización Internacional del Trabajo.
Ayer fueron agredidos un número significativo de los empleados junto a Concejales y líderes sindicales como Gustavo Rodríguez.
Me despido de Ud enviándole mi reconocimiento por su labor social y humanitaria por el progreso de los trabajadores del mundo, esperando la urgente intervención del órgano a su cargo ante esta enojada situación que impacta a miles de familias venezolanos y a millones de ciudadanos que ya no contarán con los servicios que prestaban los entes dictatorialmente suprimidos.
Afectuosamente, se despide desde el exilio;
Antonio Ledezma.
Alcalde legítimo de Caracas.
Madrid, 27 de diciembre de 2017.
