El Gobierno de México emitió una respuesta enérgica ante la decisión de Perú de romper las relaciones bilaterales, un quiebre provocado por el otorgamiento de asilo diplomático a Betssy Chávez, quien fungió como jefa de Gabinete del expresidente Pedro Castillo y fue asilada en la residencia de la Embajada de México en Lima. A través de un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores, la nación norteamericana lamentó y rechazó la acción peruana, calificándola de unilateral frente a lo que considera un acto legítimo y apegado a derecho internacional.
Desde la Cancillería mexicana, se indicó que el asilo a Bettsy Chávez Chino se otorgó en «pleno apego al derecho internacional» y en respuesta a la persecución política que ha sufrido. La política peruana ha mencionado ser objeto de reiteradas violaciones a sus derechos humanos como parte de una persecución política del Estado peruano desde el momento de su captura en 2023. México destacó que el otorgamiento se basó en una evaluación minuciosa, en estricta observancia del procedimiento establecido y al amparo del artículo 11 de su Constitución Política.
El Gobierno mexicano sostuvo que la decisión se fundamenta en los principios constitucionales de política exterior, el humanismo mexicano y la histórica vocación del país en materia de asilo y refugio. Enfatizaron que conceder asilo no puede ser considerado «un acto inamistoso por ningún otro Estado». Por tal motivo, México rechaza la medida del Perú, considerándola «excesiva y desproporcionada» frente a un acto legítimo que, según su posición, no constituye en modo alguno una intervención en los asuntos internos de Perú.
La ruptura de relaciones fue anunciada por el nuevo canciller peruano, Hugo de Zela, quien constató el asilo de Chávez. En una conferencia de prensa, De Zela arremetió contra el Gobierno de Claudia Sheinbaum por sus «expresiones inaceptables y falsas» en referencia al expresidente Castillo. México considera a Castillo, actualmente encarcelado bajo acusación de presunta rebelión tras ser derrocado en diciembre de 2022, como un perseguido político.
Betssy Chávez, quien fue la última titular del Consejo de Ministros bajo la administración de Castillo, está procesada precisamente por presunta rebelión. De Zela criticó la postura mexicana de valorar a la «cómplice» como una «perseguida política». El canciller peruano fue designado recientemente por el nuevo presidente, José Jerí, quien asumió el cargo tras la destitución de Dina Boluarte por el Congreso.
NAM/Agencias
Síguenos en nuestras redes sociales para que tengas toda la ¡INFORMACIÓN AL INSTANTE!
Visita nuestro sitio web:
https://noticiaalminuto.com/
X:
https://noticiaalminuto.com/twitter
Instagram:
https://noticiaalminuto.com/instagram
Telegram:
https://noticiaalminuto.com/telegram
Grupo de WhatsApp:
https://noticiaalminuto.com/whatsapp
