Y, el luego de tantas agresiones de gobiernos corruptos al servicio imperial, la decisión del Presidente Nicolás Maduro deretirar a la República Bolivariana de Venezuela,se justifica en este momento, por las razones siguientes:
Ha emergido en el Continente Americano un nuevo mundo multicéntrico y pluripolar, que se replica en el resto de continentes,con un carácter humano, solidario, libertario, ecosocialista y con potencias de vida y paz, los que están en las antípodas de lo que ha representado desde su fundación la OEA, que ha sido el órgano de adocenamiento y control de los Pueblos de nuestra América;
Producto del nuevo mundo emergente, nacieron la Alianza de los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), la Unión de Naciones del Sur (UNASUR), la Comunidad Económica Latinoamericana y Caribeña (CELAC), PetroCaribe, los cuales están en sintonía con los principios básicos del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL);
Los principios básicos de la “democraciarepresentativa”que sólo conocen y reconocen los lacayos imperiales, que en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV: 1999),hemos superado, a partir de una “democracia participativa y protagónica”, en el seno de la OEA es imposible de conciliar, porque contradice los necesidades e intereses del imperio estadounidense y pondría en entredicho a gobiernos de facto y de corruptos fascistas nacidos en su seno, como los de Brasil, Paraguay, Argentina, Colombia, Perú y otros tantos de esta estirpe protoimperial;
Los venezolanos hemos tenido plena soberanía, únicamente con el Comandante Hugo Chávez y con el primer presidente chavista, Nicolás Maduro, soberanía por la que estamos dispuestos los patriotas a pelear y defender a muerte, como haremos a la vuelta de poco tiempo, cuando desde la celestina OEA se justifique, mediáticamente, la invasión encabezada por EEUU y sus lacayos, entre los que sobresale Juan Manuel Santos.
No cabe la menor duda de que este hemisférico organismo lacayo del imperio estadounidense empezará a tambalearse y caerá desde hoy, sin que nadie lo empuje, porque ningún gobierno libérrimo está dispuesto a ser tutelado y a entregar su soberanía a bufones imperiales. Salirnos de la maldición de la OEA es digno y significa quitarnos el fardo del Ministerio de Colonias al servicio imperial estadounidense.
