sábado 6 de junio de 2026

¡JUEGO POLÍTICO! Sucre: «Si las elecciones de la AN se realizan el segundo semestre de 2020, la oposición no tiene excusas»

El chavismo avanza sin dar marcha atrás en su estrategia de expansión interna, con la cual busca canalizar espacios a través del control fáctico y la coacción, es decir, a través de la fuerza que le confiere su principal soporte basado en el monopolio de la fuerza del Estado. Así deja entrever el politólogo Ricardo Sucre una realidad en la que se mantiene como una constante la persistencia del bloque de poder de Nicolás Maduro en quitarle a la oposición el único espacio político que le queda: la Asamblea Nacional.

El politólogo señala que la oposición tiene una estrategia muy rígida y eso atenta contra los resultados que se han planteado. Los adversarios del Gobierno deben ir al terreno electoral en cualquier circunstancia, afirma. 

La opinión del experto permite inferir que la estrategia de la oposición es muy vertical, pues se sustenta en las decisiones de un buró político comandado por el equipo de Juan Guaidó y los principales referentes de la Asamblea Nacional, como Henry Ramos Allup, pero más allá de la ruta del «cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres», promovida por Guaidó, no contempla una plataforma de liderazgo lo suficientemente sólida como para incrementar la presión social a niveles que obliguen al gobierno de Maduro a sentarse a negociar para evitar un desgaste social mayor a causa de la crisis y de las propias consecuencias de las sanciones de Estados Unidos.

Para Sucre, el Gobierno debe «abrir el juego político». «Por la vía de los hechos pareciera que estarían planteadas para el segundo semestre del 2020. Así que la excusa del adelanto para este año o para enero, que les daba un argumento para no asistir, se empieza a diluir. Si pasan del primer semestre, ese argumento no es consistente». dijo en una entrevista a Contrapunto.

Es decir, los hechos indican que las elecciones de la Asamblea Nacional podrían convocarse para después de junio de 2020 debido a la fuerte crisis política y económica del país, por lo cual una posible rectificación del Gobierno podría reducir el clima general de abstención y así poder captar más votos, o en su defecto, ganar tiempo para modificar los circuitos electorales y diseñar un triunfo en zonas estratégicas sin tener necesariamente apoyo político mayoritario o aprobación a la gestión de Maduro.

«Allí el punto sería el tema de las garantías. El centro del problema es que esas elecciones son constitucionales y si se convocan en el segundo semestre del año, el argumento del adelanto se debilita. Si además el nuevo CNE sale de la negociación en el parlamento… ¿cuál es el argumento para no asistir?», cuestiona el experto.

El presidente de la AN, Juan Guaidó, aseguró la semana pasada que no participará en las elecciones parlamentarias que el chavismo busca adelantar para inicios del próximo año. Sin embargo, no se conoce cuál sería la reacción de la oposición si esos comicios se efectúan en el período constitucional correspondiente, que es el segundo semestre de 2020, puesto que la ruta de Guaidó no se basa en elecciones con Maduro en el poder, sino en unas nuevas elecciones presidenciales con otro candidato del chavismo y con Maduro fuera de Miraflores.

Ricardo Serrano