jueves 4 de junio de 2026

Jeremías Alvarez, coach motivador de la Sub-20: «Gracias Vinotinto»

6Estoy en el avión desde Korea rumbo a París, la emoción me embarga, nunca jamás podré olvidar este mes y medio (aunque empezó hace 2 años) Le doy gracias a Dios y a mis padres por darme la vida.

Mientras escribo me brotan las lagrimas, tengo una tormenta de emociones que no puedo controlar.

Mi admiración total por 37 seres humanos que entregaron todo, cada uno en su área pero con la disposición absoluta de aportar en cualquier otra, luchamos contra nuestros miedos, contra la historia, contra las estadísticas, contra la lógica, contra las condiciones, nos arriesgamos a soñar en grande sin importar ser derribados. En las peores condiciones que hemos vivido como país, con el corazón arrugado por estar lejos de nuestros seres queridos, de nuestra gente, de nuestra tierra.

Al otro lado del mundo nos empeñamos en unirnos en uno solo, una familia para hacernos invencibles. Abriendo nuestro corazón a cada uno haciéndonos vulnerables entre nosotros para poder ser invulnerables ante los rivales.

Llegamos a tener tanta creencia y certeza de ser CAMPEONES DEL MUNDO que al no lograrlo en el último partido nos lastimó haciéndonos creer, por un momento, que habíamos fracasado. («Trata la victoria y derrota como si fuese el mismo impostor». )

Pero nada está más lejos de la realidad. Pues llegamos a la primera final mundialista de toda nuestra historia (donde se escuchó El Gloria al Bravo Pueblo).

  • Llegamos invictos a la final ganando 6 partidos seguidos.
  • Fase de grupos perfecta sin recibir un gol.
  • Eliminamos a Japón, campeón de la AFC.
  • Eliminamos a USA, campeón de la CONCACAF.
  • Eliminamos a Uruguay, campeón de la CONMEBOL.
  • Jugamos la final contra el país que inventó el fútbol y que nos lleva más 100 años de historia en el mismo, y la diferencia solo fue de 1 gol.  Llevando a cuestas 3 prórrogas y una tanda de penaltis.

Ahora la demostración de luchar por lo que amamos, de vivir sin miedo a fallar, de arriesgarse, de atreverse, de ser irreverentes, de trabajar en equipo, de establecer metas claras, de ir paso a paso pero sin temor a decirlas y fajarse por una meta GRANDE.
De nunca rendirse, de mirar a la adversidad directamente a los ojos y decirle vamos por más! Somos Venezuela, carajo!

Dejando el alma en cada juego, jugando con una personalidad asombrosa, hasta literalmente romperse, poniendo el honor de tu país por encima de tu integridad física, saliendo a la cancha con una determinación que asusta, hasta el punto de que el mundo entero no le quedó otra opción mas que mirarnos. Despertando la admiración de todo el pueblo Coreano, donde se me eriza la piel solo de recordar a los más de 30.000 espectadores que asistieron a la final corear el nombre de Venezuela Venezuela Venezuela.

Muchachos, por lo que más quieran, debemos entender que esto apenas comienza, como muy bien colocó Mr. Chip en su cuenta «esto no es el final esto es el inicio «.

El ejemplo que dieron los 21 elegidos a nuestro país de que los venezolanos somos de talla Mundial, sembrando esperanza y llevando luz a los más de 30 millones de venezolanos, uniéndolos en un solo color es imborrable.

Ahora más que nunca la invitación para todos nosotros es seguir soñando en grande, con más determinación, pasión, arrojo, amor, unión, fe, hermandad, carácter, coraje, identidad.
Gracias muchachos por vivir al máximo, gracias por su profesionalismo, por cada práctica dejando el alma, gracias por no dejarse vencer por la resistencia, gracias por tener la humildad de escuchar, gracias por su alegría, gracias por su música (ya tarareo varias de regueton), por sus cantos («Quero no se va, y ninguno de ustedes»), los admiro y amo con todo mi ser.

La vida es tan bella como la queramos, esto apenas comienza.

Mi orgullo por esta familia Vinotinto Sub20 será eterno.

Ahora más que nunca vamos por más.

Somos Venezuela!