La jocosidad que caracterizaba aquel Zuliano ya no existes, los valores se han perdido así como la cordialidad, humildad y amabilidad solo se ven por las calles caras largar sin sentido de pertenecía, ni respeto, como lo era antes. Los continuos razonamientos eléctricos, escaso transporte público, falta de efectivo, son algunas situaciones de crisis que los Zulianos viven diariamente; estos últimos meses la problemática se agarbado más por los continuos apagones, suspensión de actividades académicas, laboras, sin dejar a un lado la delincuencia cual afectan gran parte del estado.
Todos esos sentimientos de resentimiento e angustia, inquietante desesperación, irritación, hasta enfermedades crónicas, son proporcionados por las emociones que inocentemente el ser humano controla erróneamente, el correcto manejo del cuerpo, pensamiento e acciones se puede lograr mediante la inteligencia emocional. Según el psicólogo Daniel Goleman, la inteligencia emocional es la habilidad que el ser humano tiene para controlar sus emociones, siempre y cuando sea consciente de los problemas que lo atacan y este dispuesto a cambiar su comportamiento al enfrentarlo.
En un sentido muy real, todos nosotros tenemos dos mentes, una mente que piensa y otra mente que siente, y estas dos formas fundamentales de conocimiento interactúan para construir nuestra vida mental. Una persona emocional que se deja afectar rápidamente por las situaciones y no busca soluciones, siempre responderá negativamente, lo más probable es que sufra una crisis de nervios, a diferencia que la persona racional consciente de que no es culpable de la situación, responderá pasiva y positivamente e intentara buscar soluciones.
Por muy difícil que parezca, es fácil controlar las emociones porque son propias y todo recae en uno mismo, si la persona esta dispuesta hacerlo debe saber que el camino será difícil pero no imposible, todo esta en uno mismo, si pensamos detenidamente en la trascendencia de nuestras emociones en la vida diaria nos daremos cuenta rápidamente que son muchas las ocasiones en que éstas influyen decisivamente, aunque no nos demos cuenta.
Conoce la clave
Intentar no pensar en lo que te preocupa.
Liberar la tensión por otras vías.
Presionarte para tener pensamientos positivos.
Intenta recordar tus virtudes y éxitos.
Distrae tu atención hacia un asunto concreto.
Piensa en tu futuro más inmediato.
NAM/Pasante/María Angélica González
