España puede estar a punto de tener su primera pirámide y no, no va ser la tumba de nadie.
El estudio de arquitectura japonés TNA, dirigido por Makoto Takei y Chie Nabeshima, ha sido el encargado de diseñar esta extraña construcción piramidal, que guarda semejanza con las pirámides de Egipto en forma, pero no en cuanto orientación, puesto que la pirámide estará invertida y apuntará hacia el suelo y no hacia el cinturón de Orión como sus viejas hermanas.
Debido a que su misión es la de alojar a personas vivas y no la de servir de tumba de faraones, grandes aberturas rectangulares cortan las paredes de color ceniza y proporciona la luz y la ventilación necesaria para la vida saludable de los inquilinos, además de ofrecer unas vistas impresionantes del entorno natural de Matarraña (Teruel), donde se construirán otras 11 viviendas de vanguardia con el objetivo de crear un espacio arquitectónico único y visualmente espectacular.
Por su parte, los espacios interiores se organizan en una serie de plataformas a diferentes alturas -cuatro pisos- con el fin de salvar esa declinación en la estructura.
NV1/El Mundo.es
