El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha iniciado este lunes una visita oficial a Arabia Saudita. Se trata la segunda llegada de Putin al reino árabe. El último viaje del mandatario al país saudita tuvo lugar en febrero de 2007.
Las negociaciones ruso-sauditas se producen en medio de una nueva escalada de tensiones en el golfo Pérsico que amenaza con convertir la región en un campo de batalla entre los países árabes, respaldados por EE.UU., e Irán, aliado de Rusia en Siria. Después del ataque con drones lanzado en septiembre contra refinerías sauditas, Riad ignoró la propuesta de Moscú de brindarle al reino sus sistemas antiaéreos, aunque sí aceptó el despliegue de 3.000 efectivos estadounidense en su territorio.
Sin embargo, las relaciones entre Rusia y Arabia Saudita atraviesan un buen momento. Vladímir Putin y Mohamed bin Salmán han charlado cordialmente en las cumbres internacionales, mientras que el intercambio comercial entre ambos países —si bien sigue siendo relativamente bajo— creció en 2018 un 15 % y un 38 % en la primera mitad de 2019, según Putin.
«Tenemos buenas relaciones tanto con el rey [Salmán bin Abdulaziz], como con el príncipe heredero [Mohamed bin Salmán]. Estamos desarrollando relaciones en casi todas las áreas», aseguró el presidente ruso en una entrevista con Sky News Arabia y RT en árabe publicada la víspera de su llegada al reino saudita.
¿Qué se puede esperar de la reunión de este lunes?
Durante el encuentro, los mandatarios firmarán un paquete de 30 acuerdos por un valor aproximado de 2.000 millones de dólares. Uno de los de mayor cuantía será el relacionado con el leasing de aviones (unos 700 millones de dólares). También está previsto que se negocie una serie de transacciones relacionadas con los ferrocarriles, incluida con la empresa estatal rusa Ferrocarriles Rusos (RZhD), así como un acuerdo en el ámbito de petroquímica con el mayor fabricante saudita, Sabic.
Moscú y Riad también abordarán la escalada de tensión en el golfo Pérsico y los ataques contra las instalaciones de la empresa Saudi Aramco. En esta cuestión las partes discrepan sobre la autoría de la ofensiva: Arabia Saudita (como EEUU) considera responsable a Irán, mientras que Rusia sostiene que no existe evidencia de la participación del país persa e insta a las partes a actuar con moderación.
NAM/RT
