A esta hora, pasadas, las 7:30 de la noche, lo que se debía cumplir, ya se consumó. Queda poco tiempo. El día transcurrió, el pueblo que decidió salir a votar, lo hizo a plena luz del sol, el pueblo que decidió abstenerse, se quedó encerrado en sus hogares.
Pero, desde la pantalla de VTV, canal del Estado, a pantalla partida, la primera que despunta es la que nos muestra la Baranda del CNE, una imagen que los últimos 20 años se volvió tradicional e histórica. Incluso el canal Globovisión se apoya de esa imagen.
Venezuela, al ver esa Baranda altera su adrenalina. Comienzan a subir las presiones. Unos esperan que gane la opción oficialista o bien la contraparte, que gane la oposición, pero al fin y al cabo, el escenario es el mismo, una teleaudiencia nacional llena de ansiedad, y todos esos elementos los produce el solo hecho de estar viendo la Baranda del CNE, cada domingo que se programan elecciones.
Evoca la espera del minuto en el que Tibisay Lucena, rectora principal, salga a detallar los resultados oficiales, aunque este año, se ha dicho que la rectora no podrá salir a describir los ganadores con sus tendencias irreversibles, porque estaría de reposo médico. Esperamos.
NV1/ELIO BOLÍVAR
