La Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), seccional Zulia, en su último informe divulgado este sábado, sostiene que además de las fallas eléctricas presentadas desde diciembre de 2017 en la entidad, los sectores productivos del estado deben enfrentarse a un nuevo reto con la implementación del decreto 240 de Autogeneración Eléctrica, firmado por el Gobierno regional, que los obliga a usar plantas eléctricas para reducir el consumo de electricidad.
En su informe, los empresarios expresan que la medida no fue consultada con pequeños y medianos comerciantes, quienes han visto reducir en un 70% su capacidad productiva en lo que va de 2018.
“El pasado 20 de junio la Gobernación dio a conocer el Decreto 240 el cual ordena al Sector Empresarial zuliano tomar acciones para la autogeneración de energía eléctrica, las cuales funcionarán en los horarios de mayor demanda, que comprende entre las 11:00 am a 10: 00 pm. Las instalaciones de cargas concentradas superiores a 100 KVA, deberán instalar equipos de autogeneración eléctrica para poder operar en el horario indicado en el decreto”, explicó parte del informe.
Para el sector industrial, el impacto de la continua e irreversible degradación del servicio eléctrico, también ha hecho mella en el sector industrial, que se ha visto inhabilitado sustancialmente en la capacidad productiva, con los consecuentes efectos en la rentabilidad de los negocios, que en ocasiones deben trabajar a perdida para evitar que sus instalaciones sean invadidas y/o expropiadas.
El sector comercio durante el pasado mes de junio, se vio altamente impactado por la inestabilidad en el suministro de electricidad. Ahora no solo son los cortes indiscriminados e inesperados que, sumados a las dificultades de meses anteriores asociados a transporte, falta de efectiva y continuas fallas en los sistemas de comunicación, sino que ahora, el empresario debe también afrontar un decreto regional que lo obliga a auto generar suministro eléctrico, para lo cual se requieren inversiones millonarias y disponibilidad de divisas, a las que el empresario zuliano no tiene acceso en forma transparente y oficial.
Por otro lado, los centros comerciales han experimentado una disminución en el flujo de visitantes, lo que ha contribuido con una disminución en ventas de un 60%, así como la ocupación de cines y pisó la línea del 30%.
Refiere el informe del gremio empresarial, que el sector aduanero de la región, enfrenta grandes problemas que impiden los procesos de exportación, como consecuencia de los diferentes cambios en el manejo de los sistemas propios de las operaciones de importación y exportación, los que este mes se han visto incrementados por: retardos y trabas de parte de las Instituciones que emiten los diversos permisos para exportación, trabas presentadas por las diversas autoridades castrenses, la disminución en la llegada de los buques al Puerto de Maracaibo, puesto que anteriormente llegaban entre 2 ó 3 al mes; ahora llega solo uno.
En emergencia
En cuanto al sector ganadero, la filial empresarial, precisa que menos del 10% de los productores tienen plantas generadora, el resto ven muy lejos la oportunidad de adquirirlas. En otro ítem, se tiene que 90 por ciento de los productores ve su capacidad productiva en riesgo.
Reitera que en este sector, se mantiene la declaratoria de emergencia por la dificultad de efectivo para pagar a los trabajadores. Ante esto, 10.000 empleos y 450.000 litros de leche están en peligro.
El sector hotelero tampoco escapa de la problemática ocasionado por la inestabilidad del sistema eléctrico regional. Representantes indicaron que la mayoría de los hoteles de la región, reportaron dificultades para operar porque solo 8 de ellos, tienen plantas eléctricas, y el resto pasa horas sin servicio eléctrico y con fluctuaciones de voltajes, impactando en el servicio que se le debe de ofrecer a sus clientes.
Cierre de empresas
Distintas causas como hiperinflación, migración del talento y del personal calificado; fallas en el sistema eléctrico e internet, baja productividad, servicios públicos deficientes; falta de mecanismo libre y transparente de oferta de divisas, altos precios, mercado negro de divisas, escasez de productos, control de precios; así como la inseguridad jurídica y personal; poco incentivo a la producción nacional y la persecución de empresarios, está ocasionando el cierre de empresas en la región.
Los empresarios luchan cada día por mantener operativas sus empresas, no obstante, el incremento de elementos detractores, merman sus opciones de mantenimiento, muy a pesar de los altos esfuerzos de estos por mantener operativas sus empresas, refiere el mencionado informe.
NAM/Fedecámaras
