jueves 4 de junio de 2026

¡INDÍGENAS CUSTODIOS! Francisco pide limitar explotación de recursos en Amazonía

El Papa Francisco exigió el viernes en una remota zona de la Amazonía limitar la explotación implacable de la madera, el gas y el oro y al mismo tiempo reconoció a los pueblos indígenas como los principales custodios para determinar el futuro de “nuestro hogar común”.

Francisco también elevó la voz en defensa de las mujeres que sufren esclavitud sexual y son prostituidas en zonas donde existe minería ilegal de oro.

En un coliseo repleto de hombres, mujeres y niños indígenas, varios de los cuales tenían el pecho desnudo y vestían tocados de colores brillantes, Francisco declaró al Amazonas como “el corazón de la iglesia” y pidió una triple defensa de su vida, tierra y culturas.

Francisco reconoció la “sabiduría” de los pueblos nativos y dijo que los indígenas eran los “guardianes de los bosques” amazónicos que abarcan nueve países sudamericanos y 34 millones de personas y que el papa califica en su encíclica de 2015 como unos de los “pulmones” del planeta.

También pidió no perder la identidad cultural de cada uno de los pueblos indígenas mediante “colonialismos ideológicos disfrazados de progreso que poco a poco ingresan dilapidando identidades culturales y estableciendo un pensamiento uniforme, único…y débil”.

El papa dijo que los pueblos indígenas están ahora más amenazados que nunca y añadió que es “esencial” que los gobiernos y otras instituciones consideren a los indígenas como socios legítimos al negociar planes de desarrollo y conservación.

Francisco también advirtió que existe otra “devastación de la vida” causada por la esclavitud sexual que sufren muchas mujeres que son obligadas a beber alcohol y vender su cuerpo a clientes que asisten a cientos de bares en las zonas de extracción minera aurífera de la Amazonía.

“Quisiera que se escuchara el grito de Dios preguntándonos a todos: ¿Dónde está tu hermano?“, comentó el papa dirigiéndose a una audiencia en la que también estaban el presidente Pedro Pablo Kuczynski y otros funcionarios. “No nos hagamos los distraídos. Hay mucha complicidad”, señaló.

Según datos de la policía de Perú, en 2017 se rescató en la zona que visita Francisco a 258 mujeres víctimas de trata sexual. También en este periodo se han capturado a 82 tratantes, pero solo tres han sido sentenciados por los jueces a 12 años de prisión según castiga la ley peruana.

Después de su discurso, un líder indígena, que quedó paralítico por tiros de la policía en 2009 durante la mayor protesta nativa en defensa de sus tierras, colocó un tocado de plumas rojas y amarillas en la cabeza del papa y un collar de cuentas nativas alrededor del cuello.

Poco antes, líderes indígenas pidieron a Francisco que los defienda de los “foráneos”.

“Los foráneos nos ven débiles e insisten en quitarnos nuestro territorio de distintas formas. Si logran quitarnos nuestras tierras, podemos desaparecer”, dijo Yésica Patiachi, del pueblo indígena Harakbut. Patiachi aludió a taladores de árboles, buscadores de oro y compañías petroleras, que según dijo “abren trochas para abrir caminos de cemento” en la rica selva.

El viaje de Francisco se produce en un momento en que la expansión de la fiebre del oro y la agricultura, además de las nuevas carreteras y presas, convirtieron miles de hectáreas de exuberantes bosques verdes en páramos contaminados.

Los pueblos nativos de la Amazonía proceden de unos 350 grupos indígenas, algunos de los cuales viven en aislamiento voluntario. En los siglos posteriores a la colonización española, la mayoría de las creencias espirituales locales se perdieron por la evangelización de estas comunidades.

La iglesia católica sigue manteniendo una fuerte presencia en la región, aunque en la actualidad son pocos indígenas que van a misa y la mayoría se identifican como evangélicos, señaló Lizardo Cauper, presidente de la mayor organización indígena amazónica de Perú.

En una carta enviada a Francisco esta semana, los líderes de tres destacados grupos indígenas pidieron al papa que respalde su petición para que el Estado conceda los derechos sobre 20 millones de hectáreas de tierras colectivas a los pueblos nativos. Además quieren que inste al gobierno de Perú a limpiar los ríos contaminados por la minería ilegal de oro.

Varios estudios han confirmado que la contaminación derivada de la minería tiene ya impacto sobre la salud de muchos residentes en la región.

NV1/AP