La situación del gas se torna cuesta arriba para los marabinos que este lunes amanecieron desbordados y a puntito de ebullición y no es precisamente por el gas.
La sede de Pdvsa gas, ubicada en la zona industrial está a punto de reventar, no cabe un alma en las largas colas y la agonía de poder buscar una respuesta a qué es lo que está pasando con el referido servicio que no logran llevar a sus hogares.
Nelson Andrade, reclama «me tocó madrugar y no es la primera vez, ya no se qué darloe de com er a mis hijos, no hay leña, confiamos en que llevaríamos una bombona y nadie nos dice qué pasa, hasta cuando».
A ese clamor se unen los vecinos que lo acompañan quieren gas, así se de bombona para resolver sus navidades, y el día a día de sus hogares.
NV1/José Andara Rivas

