jueves 4 de junio de 2026

¿Habrá una elección?

Elección podría ser transparente y competitiva, la sola recurrencia de esta pregunta en las últimas semanas indica que en el entorno hay una especie de esperanza de que este evento ocurra, frente a los acontecimientos que se desarrollan en nuestro país.

Esa salida electoral o negociada, pacífica y estable, depende de dos variables claves, que dan o no racionalidad a la posibilidad de ocurrencia de ese hecho. Por una parte, el costo de salida del gobierno y por la otra, el costo oficial de bloquear la elección y reprimir.

No hay forma de imaginar una elección decente y transparente, que puede tener como resultado la cabeza del gobierno y los funcionarios llamados a convocarla. Es irrelevante si la mayoría de la población lo desea y lo vota o si ellos se lo merecen. Un gobierno que tiene costo infinito de salida, amenazado personalmente, grupalmente y familiarmente.

El secreto del éxito no proviene sólo de elevar el costo de la represión sin modificar el costo de salida. Esa es la base de la propuesta radical, que busca la calle para cortar la cabeza del gobierno. El mejor resultado de esa combinación es una guerra, que aún ganando, dejará al país en una situación completamente inestable. Se trata de elevar el costo del bloqueo electoral, para usar esa fuerza como poder de negociación frente al gobierno para reinstitucionalizar el país, combinado con una reducción de costos de salida, que abra la compuerta para una elección justa y transparente y un cambio pacífico a futuro.

NV1/ELUNIVERSAL