La prensa brasileña se hizo eco este sábado de la información generada por el juez Luís Roberto Barroso, de la Corte Suprema de Brasil, al suspender la orden del Gobierno de Jair Bolsonaro que obligaba a los diplomáticos venezolanos que representan al presidente Nicolás Maduro a bandonar el país amazónico.
La orden de la administración Bolsonaro respecto a los diplomáticos venezolanos toma ahora otro giro por la decision del magistrado Barroso de establecer un plazo de diez días para que el gobierno brasileño y su canciller Ernesto Araújo, esclarezcan su dictamen de marzo pasado mediante la cual los diplomáticos que representan a Nicolás Maduro, tenían plazo para abandonar el país hasta este sábado, reseñó O Globo.
Barroso admitió un recurso interpuesto por un diputado del Partido de los Trabajadores (PT) que consideró que la orden del Gobierno violaba la legislación brasileña y tratados internacionales sobre derechos humanos y relaciones diplomáticas y el cual basó su decisión.
Para el magistrado, los diplomáticos venezolanos «no representan un peligro inminente» y su salida inmediata no atiende a razones humanitarias mínimas(…)
Según la Cancillería brasileña, esa determinación fue fruto de «tratativas anteriores» realizadas en marzo pasado y mediante las cuales ambos Gobiernos comenzaron a retirar a su personal diplomático.
