Este miércoles santo, el Cardenal Jorge Urosa Savino denuncio las agresiones de las que fue víctima durante la misa de devoción del Nazareno de San Pablo, por presuntos grupos oficialistas, quienes aseguró, invadieron la Basílica de Santa Teresa, en el centro de Caracas, e intentaron agredir a los presentes.
«rechazó de manera contundente la supuesta actuación en las manifestaciones opositoras de grupos civiles armados, conocidos como colectivos».
Urosa expresó que el Gobierno de Nicolás Maduro no los puede «seguir amparando», ya que, «sin duda alguna, no tienen ninguna autoridad». «Esas bandas civiles armadas son ilegales y ciertamente incurren en delitos», donde además resaltó que el uso de la fuerza pública en el país «está reservado a las autoridades del Estado«.
El segundo vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, exhortó la «ilegalidad absoluta» e «impunidad» con la que supuestamente actúan esos grupos civiles «siempre en apoyo a acciones o actividades del gobierno nacional».
A través de las declaraciones del cardenal, el episcopado rechazó la violencia «venga de donde venga», y señaló que «no se trata de condenar un acto de violencia de un grupo o de otro», sino que cualquier tipo de violencia es «inaceptable».
Por las redes sociales se divulgaron imágenes y vídeos de lo ocurrido en el interior del templo.
NV1/Diario La Verdad
