jueves 4 de junio de 2026

¡GOOGLE MULTADA! 1.490 millones de euros deberá pagar por bloquear anuncios de sus rivales

Hoy, la Comisión ha multado a Google con 1.490 millones de euros por el uso indebido ilegal de su posición dominante en el mercado por la intermediación de anuncios de búsqueda on line. Google ha consolidado su dominio en los anuncios de búsqueda online y se ha protegido de la presión competitiva al imponer restricciones contractuales anticompetitivas en sitios web de terceros. Esto es ilegal bajo las normas antimonopolio de la UE.

La mala conducta duró más de 10 años y negó a otras empresas la posibilidad de competir en base a los méritos e innovar, y a los consumidores los beneficios de la competencia», ha explicado Vestager en una comparecencia en Bruselas tras una reunión del Colegio de Comisarios.

El año pasado Bruselas consideró probado que Google cometió todo tipo de ilegalidades para proteger y expandir su posición dominante en búsquedas de Internet imponiendo una batería de restricciones injustificadas y condiciones ilegales a los fabricantes de dispositivos que usan sistemas Android y a las operadoras. La Comisión tenía abierta la investigación en el mercado de la publicidad desde 2016, pues los técnicos tenían claro que Google abusaba de su poder para proteger su estatus privilegiado, evitando que «potenciales competidores, incluyendo a otros buscadores y plataformas de publicidad online, acceder y crezcan en esta importante área comercial».

Hoy, según Bruselas, eso ha quedado probado. Los datos indican que Google es, de lejos, el actor más potente en la intermediación de publicidad en búsquedas on line en el Espacio Económico Europeo (EEE), con una cuota de mercado superior al 70% de 2006 a 2016. La cifra en lo que se refiere a búsquedas llega al 90% en los mercados nacionales para la búsqueda general y es superior al 75% en la mayoría de los mercados nacionales para la publicidad de búsqueda en línea.

Cuando un usuario usa el buscador de Google y teclear algo, no sólo aparecen resultados sino también publicidad relacionada. Rivales como Microsoft y Yahoo no pueden vender espacios publicitarios en las páginas de resultados de los motores de búsqueda de Google. «Por lo tanto, los sitios web de terceros representan un importante punto de entrada para que estos otros proveedores de servicios de intermediación de publicidad de búsqueda en línea hagan crecer su negocio e intenten competir con Google», dice Bruselas. Esa relación se hace mediante contratos individuales. La Comisión, en los últimos tres años, ha revisado cientos de acuerdos de este tipo y ha descubierto numerosas irregularidades.

Para empezar, que a partir de 2006, «Google incluyó cláusulas de exclusividad en sus contratos», lo que implicaba prohibiciones «a los editores de colocar anuncios de búsqueda de los competidores en sus páginas de resultados de búsqueda». Incluyendo periódicos, blogs y otros.

Además, a partir de marzo de 2009, Google «comenzó gradualmente a reemplazar las cláusulas de exclusividad por las denominadas cláusulas de «Colocación Premium»», que requerían que los editores de publicaciones «reservaran el espacio más rentable en sus páginas de resultados de búsqueda para los anuncios de Google y solicitar un número mínimo de anuncios de Google»; impidiendo a los competidores presentar batalla.

Igualmente, a partir de marzo de 2009 también, Google también incluyó cláusulas que exigían a los editores que buscaran la aprobación por escrito de Google antes de realizar cambios en la forma en que se mostraban los anuncios rivales. «Esto significaba que Google podía controlar lo atractivo que podían ser los anuncios de búsqueda de la competencia y, por lo tanto, hacer clic en ellos», explica la Comisión.

«Cada año hacemos miles de cambios a nuestros productos, guiados por los La de hoy, en todo caso, tampoco se espera que sea la última medida. Hay otros «ejes verticales» de la empresa, otros servicios de comparación, etc, que levantan muchas sospechas.

NAM/EMOL