Desde su altar, donde guía los pasos de los católicos zulianos y extranjeros que la veneran, ya baja Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá.
Los versos de su himno llenan de gozo los corazones de los feligreses mientras deciende lentamente por la rampa que recorre el pasillo central de la Basílica de Chiquinquirá y San Juan de Dios.
El pueblo lleno de Fe espera por la aparición del Sagrado Retablo y luego la acompañará por el recorrido que hace todos los años para llenarse del amor de sus devotos.
La agrupación «Los Chiquinquireños» de nuevo se hace presente en la jornada religiosa para con sus cantos alimentar la felicidad del pueblo que ansioso está por observar el retablo entre ellos.




NV1 – Edgar Bolívar
