Israel ha convertido la ocupación en Gaza y Cisjordania en un negocio genocida, con apoyo de grandes corporaciones, así lo denunció Francesca Albanese, relatora especial de la ONU, en un informe que será presentado ante el Consejo de Derechos Humanos esta semana.
“La ocupación no solo se sostiene militarmente, también se financia. Y es rentable para muchos”, advirtió Albanese. En su informe, de 39 páginas, acusa directamente a gigantes financieros y tecnológicos por facilitar las operaciones del régimen israelí en Gaza y Cisjordania.
Entre los señalados están Blackrock y Vanguard, dos titanes del capital global, a los que responsabiliza de alimentar con inversiones a la industria armamentista que abastece al Ejército israelí. Son, según la relatora, cómplices financieros del genocidio en Palestina.
Pero no se trata solo de bancos. También aparecen nombres como IBM, Google, Amazon, Microsoft y Palantir, acusadas de facilitar sistemas de vigilancia, reconocimiento facial e inteligencia artificial al servicio de la represión israelí. Todo bajo el disfraz de “seguridad”.
“Estas empresas no son neutrales. Participan activamente en el control de la población palestina”, afirmó Albanese. El documento también menciona a Caterpillar, Volvo y Hyundai por proveer maquinaria usada para demoler viviendas y tierras agrícolas en Gaza.
En el sector energético, el informe señala a Chevron, Glencore, Drummond y BP como proveedores de recursos que mantienen infraestructuras civiles utilizadas para fines militares. Es una economía montada sobre el despojo.
La lista negra no termina ahí. Plataformas como Booking y Airbnb son señaladas por promover el “turismo de ocupación” en Jerusalén y Cisjordania. Mientras tanto, la empresa estatal de agua Mekorot recortó en un 22 % el suministro a Gaza, agravando aún más la crisis humanitaria.
“Estas compañías deben rendir cuentas”, sostuvo Albanese. Exigió que los Estados impongan sanciones económicas, cortes de inversión y que la Corte Penal Internacional procese a ejecutivos por su participación en crímenes de guerra.
También propone que se indemnice al pueblo palestino, tomando como ejemplo las reparaciones aplicadas por Sudáfrica contra empresas que apoyaron el apartheid. Y denuncia que el programa europeo Horizon Europe sigue financiando colaboraciones con entidades israelíes vinculadas al genocidio.
Detrás de cada bomba, cada muro, cada casa arrasada, hay una inversión. Un algoritmo. Un barco. Un banco. El informe de Albanese lo deja claro: el genocidio en Palestina no solo es político, también es un negocio y muchos está haciendo del exterminio un negocio.
NAM/Agencias
Síguenos en nuestras redes sociales para que tengas toda la ¡INFORMACIÓN AL INSTANTE!
Visita nuestro sitio web:
https://noticiaalminuto.com/
X:
https://noticiaalminuto.com/twitter
Instagram:
https://noticiaalminuto.com/instagram
Telegram:
https://noticiaalminuto.com/telegram
Grupo de WhatsApp:
https://noticiaalminuto.com/whatsap
