Son más de 120 fosas clandestinas, 14.000 restos óseos y casi 250 cadáveres los que han localizado un grupo de madres desesperadas de Veracruz (México). Ávidas por conocer el paradero de sus familiares desaparecidos, las mujeres que integran el Colectivo Solecito de Veracruz caminan, preguntan, rastrean y escarban en lo alto de las colinas de la entidad para hallar algún indicio que pruebe que ahí, en ese cementerio ilegal, están sus seres queridos.
En agosto de 2016, esas féminas encontraron distintas fosas clandestinas. La mayor se ubica en el predio de Colinas de Santa Fe, en el puerto de aquella entidad, un lugar considerado el cementerio ilegal más grande que se ha descubierto durante el mandato del presidente de México, Enrique Peña Nieto.
Las autoridades estatales y federales solo han identificado dos de los casi 250 cadáveres ya inhumados que se encontraban en esta fosa clandestina, mientras que los dirigentes de Veracruz indican que «no hay recursos suficientes» para saber a quién corresponden los otros cuerpos.
La negativa de las instancias judiciales ha provocado que las madres continúen su búsqueda. Esta semana, el Colectivo Solecito encontró una nueva fosa clandestina en la zona de Ixtaczoquitlán, a 20 kilómetros del municipio de Córdoba, donde podría haber 70 cementerios ilegales más. En 10 años, el Gobierno mexicano encontró 855 fosas clandestinas, mientras que en 8 meses y sin ayuda, esas madres hallaron 125.
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