Las cartas están echadas sobre la mesa, pero nadie parece apostar por los Cavaliers de Cleveland en esta final de la NBA que sostendrán a partir de este jueves primero de junio.A pesar de contar con Lebron James y Kevin Love, además de ser los actuales campeones del mejor baloncesto del mundo, la balanza se inclina a favor de los Warriors de Golden State en los que destacan las figuras de Stephen Curry y Kevint Durant.
Pero a pesar de los comentarios adversos,
Love, ha manifestado que jugarán motivados y eso de salir como víctimas en esta final, más que molestarlo, lo divierte, porque serán ellos los que saldrán a defender el título de la NBA . “No vamos a caer en provocaciones y no siento que seamos los desfavorecidos” dijo Love. “Nos emparejamos bien contra ellos, y creo que ellos dirían lo mismo de nosotros”., agregó. Obviamente el extrovertido, Draymond Green, no piensa igual y habla de que si tiene la oportunidad, planea “destruir y aniquilar a los Cavs. Love elogió la competitividad de Green y lanzó una sutil advertencia a todo el norte de California. El tercer episodio de la trilogía está repleto de historias, la principal es ver si James y compañía cuentan con el suficiente arsenal para un duelo mano a mano con los Warriors, que sumaron al estelar Kevin Durant a un equipo que la campaña anterior ganó 73 partidos antes de quedarse a un triunfo más del campeonato. Golden State brilló en esta postemporada al convertirse en el primer equipo en iniciar 12-0 y con un margen de victoria promedio de 16,3 puntos, el mayor en la historia. No es por nada que los apostadores han marcado a los Warriors como amplios favoritos para vencer a los Cavs por segunda ocasión en tres años y recuperar el Trofeo Larry O’Brien que se les escapó en junio pasado. James solo se refirió a los Warriors como “ese gigante” y “una bestia” después del triunfo en el quinto juego en Boston, una noche en la que superó a Michael Jordan como el máximo anotador en la historia de la postemporada. James optó por no hablar de los Warriors después del encuentro y prefirió celebrar su tercer título de conferencia consecutivo con Cleveland y su séptima final consecutiva. Ciertamente, los Cavaliers de LeBron James, no están sorprendidos y muchos menos abrumados, por tener que enfrentar de nuevo en una final al Golden State, porque de antemano, ya suponían que ellos estarían allí, tratando de recuperar ese título perdido, luego de tener la serie(3-1) a favor. Se trata de un equipo que se ha mantenido en la cima, sin duda el mejor equipo de la liga en los últimos tres años, amparados en un accionar impresionante y esto lo ha reconocido el propio James. NV1
