domingo 7 de junio de 2026

Félix Cordero Peraza: ¡La cara bélica de la polarización!

Sigue la dramática situación de guerra declarada en buena parte del país. Protestas callejeras se extienden incontroladas por zonas residenciales y calles de clase media y alta. Más de dos meses de bloqueos de vías, secuestros de familias en sus hogares, barricadas. Allanamiento y violación de hogares, asalto a residencias. Cercos a manifestantes con gases lacrimógenos, chorro de agua y disparos de perdigones. Represión de las fuerzas del orden público. Batallas campales en plenas ciudades.   Transgresión del orden público y delitos contra los DDHH. Como ven, es la polarización trasladada a la calle. Ya no solo es discursiva, es “acción viva” como llamó Maquiavelo a la estrategia. Con sus terribles consecuencias de más de 60 muertes, centenares de heridos y miles de presos. Escudos, máscaras y armas de lado y lado simbolizan el comportamiento guerrerista de la polarización. El desconocimiento del adversario y el objetivo de exterminar al contrario. Como “leit motiv” la carencia de reflexión y argumento. ¡Protagoniza la ira y el resentimiento!…

Estrategias opuestas
Produce terror oír hablar por televisión a algunos de los dirigentes de ambos campos. Arengando por mayor violencia. Mientras, la población carga con el luto, el sufrimiento y el funeral. Pende de un hilo y la angustia hace estragos en sus mentes y sentimientos. Atrapada en una lucha por disminuir la incertidumbre al no saber a ciencia cierta lo que pasa en las calles. Manipulada a todas luces por unas redes sociales altamente sesgadas. Operadas en su mayoría por laboratorios de información digital. Dirigentes de ambos polos se emperifollan vociferando en alta voz amenazas, predicciones amoldadas y explicaciones de estrategias, en el marco de una victoria que por derecho les corresponde.

En nombre de una línea política en el marco de objetivos y estrategias radicalmente opuestas. Que genera fractura estructural sociopolítica en las distintas capas de la población, afecta la unidad en los elementos que la componen y trastorna el curso natural de los procesos socioculturales de la nación.

Chavistas contra antichavistas
En el fondo lo que está en disputa es la conveniencia y factibilidad del proyecto político de Chávez. Su vigencia o viabilidad. Aquí se agrupan los chavistas contra los antichavistas o viceversa. Se defiende o se combate el proyecto de Chávez y su legado ideológico, valorativo y el sistema político gubernamental que instauró. Principalmente la Constitución Bolivariana de Venezuela. Esta es la verdad, aunque se defienda de la boca para afuera, por provecho estratégico temporal. Como si fuera poco, la ineficiencia y el burocratismo del gobierno ha debilitado su popularidad y ha reducido dramáticamente su influencia en las grandes mayorías nacionales. Quienes son víctimas hoy de una extensa escasez de alimentos y medicinas, una mega inflación y especulación y una circunstancia de inseguridad generalizada. Para el 70% de la población este es un mal gobierno. Donde campea la corrupción, el despilfarro y la malversación de fondos públicos, en una administración sin control ni evaluación.

Hacia un gobierno de comunas
El gobierno de Maduro convoca a una Constituyente. Calificada por la oposición como ilegal e ilegítima. Inconstitucional. De contraparte la Sala Constitucional que le da su visto bueno. ¿Está seguro Maduro que obtendrá suficientes votos en la consulta, como para legitimarla con el voto popular? Si la votación es minúscula, y esa es una posibilidad -habida cuenta de su nivel de impopularidad-, se radicalizará la polarización y el desprestigio internacional. Pero si la votación es alta pasará exactamente lo mismo. La Constituyente es una propuesta de alta factura política, sin embargo, posee riesgos altamente temerarios. Es a todas luces una aventura y también una jugada desesperada. A no sea que se pretenda -como parece- echar el resto hacia un gobierno de comunas… Pareciera que a estas alturas no hay más opción, la Constituyente viene y con ella la desaparición definitiva del diálogo y la convivencia. ¡Prevalecerá la cara bélica de la polarización! Mientras, la dirigencia política juega a “Mortal Kombat”. Nos esperan difíciles tiempos. El juego no se acaba hasta que se acaba… ¿Cuándo será?… nadie lo sabe. ¡Que Dios nos agarre confesados!

NV1